Cultura y espiritualidad en la isla de Kahoolawe

Todos los pueblos y culturas tienen sus creencias religiosas y lugares sagrados. Kahoolawe es uno de ellos y por esta razón las autoridades lo resguardan.

Este islote situado en Hawai es el más pequeño de todo el archipiélago. Con la ocupación estadounidense hasta hace pocos años sirvió como campo de pruebas militares, pero el gobierno federal cambió de opinión y declaró a Kahoolawe reserva natural protegida.

Antecedentes y naturaleza

Desde la II Guerra Mundial era territorio dedicado de la marina y hace pocos años el presidente de Estados Unidos nombra un organismo dedicado a su cuidado y cancela el estatus castrense de ese territorio, pasando a su conservación. Anteriormente sirvió a los nativos como penal y prisión.

 

La entrada en el lugar queda restringida, solamente puede realizarse mediante la autorización pertinente. El uso que puede hacerse de Kahoolawe es turístico, investigación o medioambiental, pero nunca con fines comerciales. La vigilancia sobre el interior y exterior es constante.

 

Su tierra es árida y los encargados de su mantenimiento realizan una labor de reforestación con plantas autóctonas o adaptables, además de la implantación de acuíferos. Entre las plantas que han encontrado una buena acogida está el salbush australiano. Las visitas a este lugar de equipos de observadores y estudiantes suelen ser frecuentes.

Tradición

Kahoolawe para los hawaianos engloba un carácter místico y religioso. Mucho antes de la ocupación norteamericana, ya tenía su propia leyenda y fue el refugio del dios Kanaloa. Es adorado y venerado por todos los nativos. La muestra más evidente de culto es a través de la práctica del surf.

 

Este ídolo, está relacionado a su vez con Kane, el amo de la creación. Su historia comienza con la expulsión del paraíso de los dioses y su condena a los infiernos, pero regresa y se reencarna en el interior de los océanos y se manifiesta en forma de olas y de ahí radica su importancia dentro de la mitología local.

 

Es interesante la defensa de la población local por este paraje natural. Hasta en Internet existe un sitio web en donde se divulgan noticias de expediciones, concursos y solicitudes de proyectos de ley y se solicitan incluso donativos. La implicación de organizaciones locales para cuidar Kahoolawe resulta admirable.