Despido improcedente: cómo calcular la indemnización

Percibir una indemnización por un despido improcedente es uno de los derechos básicos de un trabajador que ha sido despedido, por lo que conviene saber cómo calcularlo.

Debido a las duras medidas que están tomando cada vez más empresas para hacer frente a estos tiempos de crisis, existen día tras día nuevos casos de despidos improcedentes surgidos de la necesidad que tienen muchos empresarios de reducir sus plantillas en pro de sus empresas. Es importante saber calcular la indemnización por despido improcedente para evitar la picaresca de algunos patrones.

A qué se llama despido improcedente
Un despido improcedente es aquél cuyo cese de la actividad laboral alegado por el empresario en la carta de despido, viene dado por un claro incumplimiento culpable y grave del contrato de trabajo. En ningún caso podrá considerarse culpable un trabajador bajo los efectos depresivos o de sustancias que afecten su personalidad.

No es tampoco, bajo ningún concepto, causa justificada un despido realizado como consecuencia de una prolongada situación de enfermedad. Para casos más concretos y particulares deberá de consultarse con un abogado laboralista o contacto sindical.

Cálculo de la indemnización por despido improcedente.

  • El cálculo de la indemnización por despido improcedente es relativamente sencillo, una vez el despido sea declarado improcedente y en un plazo no superior a cinco días desde el momento de la notificación de la sentencia, el empresario podrá optar entre pagar unas percepciones económicas compensatorias a modo de indemnización, o bien por la readmisión del trabajador a su anterior tarea y puesto de trabajo.
  • En el primer caso se abonará al trabajador una indemnización de 45 días de sueldo por año de trabajo en la empresa. En caso que el tiempo fuere inferior al año de servicio, se prorrateará por meses. Todo ello podrá llegar hasta una percepción máxima de 42 mensualidades.
  • En el segundo caso se calculará una cantidad que será igual a la suma de los salarios no percibidos desde la fecha de despido hasta el momento de la notificación de la sentencia dónde se declara la improcedencia. También hasta que el jornalero hubiera encontrado otro empleo, si dicha colocación fuese anterior a la ya mencionada sentencia y se demostrase por parte del empresario lo percibido, para su descuento de los sueldos de trámite.
  • En resumen y en términos más entendibles, un trabajador que debe cesar su actividad profesional gracias a un despido improcedente, percibirá una indemnización de 45 días por año trabajado. Para evitar malos entendidos entre empresario y trabajador, hay que procurar que todos los trámites y comunicados se entreguen en papel, firmados por ambas partes y con las fechas y cumplimientos siempre en vigor.