Dieta para controlar la anemia ferropénica

La mala alimentación puede ser una de las causas de la anemia ferropénica, una dieta de choque debe aportar alimentos ricos en hierro y otros que favorezcan su absorción.

Incorporar alimentos de origen animal, en especial carnes rojas, y verduras de hojas verdes, acompañados por la vitamina C que aportan los cítricos, ayuda a controlar la anemia ferropénica. Sin embargo, hay que consultar al médico, que podrá indicar suplementos de hierro y exámenes de laboratorio para averiguar las causas de fondo de la disfuncionalidad.

Qué comer

  • Las carnes rojas, en menor medida las blancas y los pescados, aportan hierro para paliar la anemia ferropénica. Almuerzo o cena deben tener proteínas animales, de vaca, pavo, conejo, pollo, cerdo o crustáceos, cuidando que sean magras. El hígado es indicado, aunque desaconsejable por su contenido graso.
  • Las verduras de color verde oscuro aportan hierro en menor medida que las carnes y poseen nutrientes saludables: espinaca, acelga, perejil, brócoli, pueden constituirse en platos principales, mejor aun si se elaboran con yema de huevo en forma de revuelto. Una o dos veces a la semana es bueno comer lentejas, porotos de soja o legumbres como las judías.
  • Son recomendables frutos desecados (higos, ciruelas, uvas, dátiles) y secos (pistachos, almendras, nueces, pipas de girasol), que pueden acompañar lácteos a ingerir entre comidas principales.
  • La leche y el yogurt deben ser enriquecidos con hierro, así como harinas, pastas, avena y arroz; hay que leer las etiquetas de información nutricional para ver los porcentajes.

El encanto de combinar

  • Lo importante de una dieta para controlar la anemia ferropénica es que favorezca las células del organismo y que sea variada para no aburrir. Cada una de las comidas principales diarias debe contener los nutrientes necesarios, distribuyendo a lo largo del día la ingesta de carnes, verduras, cereales y lácteos en justa proporción.
  • La vitamina C que aportan cítricos como naranjas, mandarinas, kiwis, pomelos, fresas, o tomates, pimientos y perejil, ayudan a absorver el hierro. Se puede acompañar almuerzo y cena con jugos cítricos, condimentar ensaladas con perejil y limón e incorporar pimientos y tomates a carnes y pastas. Las verduras, por su parte es mejor comerlas crudas o cocidas al vapor.
  • El plan alimentario para hacer frente a la anemia ferropénica no debe estropearse con la ingesta de café, té, vino y vinagre, tampoco con incorporación abusiva de fibras como panes integrales o salvado. Si el médico nos receta suplementos, serán mejor aprovechados si se toman alejados de las comidas, acompañados por algún jugo cítrico, como un zumo de naranja recién exprimido.