Ecología casera: pequeños pasos para cuidar el mundo

Reciclar y hacer un consumo responsable de la energía y del agua son medidas que nos ayudarán a fomentar la ecología doméstica y a cuidar de nuestro planeta.

Cada día es más evidente que, si queremos que nuestros descendientes disfruten del planeta tal y como lo hemos hecho nosotros, tenemos que adoptar una serie de medidas que contribuyan a reducir el impacto de nuestras acciones sobre el medio ambiente y a impulsar un desarrollo sostenible. Aportar nuestro granito de arena no es difícil, sólo hay que seguir unos pequeños consejos para realizar en nuestros hogares o, lo que es lo mismo, fomentar la ecología doméstica.

El reciclaje, pieza clave para la ecología

  • Para desarrollar una buena ecología doméstica, el primer paso que hay que dar es incorporar el reciclaje a nuestras actividades diarias habituales. Separar la basura que generamos en nuestros hogares es de vital importancia, ya que la mayoría de materiales que desechamos pueden ser reutilizados, disminuyendo considerablemente el impacto medioambiental.
  • La norma para reciclar es muy simple, sólo hay que apartar los residuos inorgánicos de los orgánicos, es decir, aquellos que provienen de los seres vivos y que se depositan en el contenedor de basura de siempre. Los residuos inorgánicos son los reciclables y se dividen en vidrio, que se debe tirar al contenedor verde; papel y cartón, al contenedor azul; y plásticos, metales y briks, al contendor amarillo. Otros desechos que se deben reciclar llevándolos a un punto limpio de nuestra ciudad son el aceite, las pilas y los medicamentos.
  • Por último, destacar que la mejor solución para no tener demasiada basura que separar consiste en no utilizar productos de usar y tirar ni envases innecesarios, como las bolsas de plástico o las bandejas que se utilizan para envasar carne, fruta o pescado.

El consumo responsable

  • Otra medida imprescindible en la ecología doméstica consiste en realizar un consumo responsable de la energía y del agua. Usar bombillas de bajo consumo, apagar luces innecesarias y no abrir el horno mientras se está cocinando o demasiado tiempo la nevera son consejos que nos ayudarán a no malgastar energía.
  • También es conveniente ajustar la temperatura de la calefacción y del aire acondicionado, de manera que no se sobrepasen los 20º en invierno y no se esté por debajo de los 24º en verano.
  • Para reducir el consumo de agua debemos cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes, nos afeitamos o fregamos los platos, así como ducharse en lugar de bañarse, moderar el uso que se hace de la cisterna del inodoro y asegurarnos de llenar al máximo la lavadora o el lavavajillas antes de ponerlos en funcionamiento.