El Museo Niagai y la colección de calcetines más pintoresca

El museo Niagai es una de las joyas más valoradas de la capital nipona que merece la pena ser visitado, pues se encuentra cerca de una de las estaciones de tren más conocidas de Japón.

El Tokyo más rocambolesco se puede vivir en todo su esplendor visitando el Museo Niagai, una galería que alberga más de veinte mil pares de calcetines y que hará las delicias de niños y adultos por sus pintorescas adquisiciones en las que se incluye un servicio de souvenirs que, obviamente, está formado por calcetines exclusivos con motivos y tamaños para cualquier pie.

Una colección única

Con sus decenas de miles de calcetines el Museo Niagai tiene el honor de haberse convertido en una de las galerías más particulares que existen. Entre su mercancía hay elementos tan dispares como los calcetines más largos del mundo de treinta y dos centímetros u otros de personajes ilustres como políticos, deportistas y luchadores tanto japoneses como internacionales.

 

Asimismo, siguiendo la línea de adquisiciones de todos los países, disponen de unos calcetines a pilas que actualmente se venden por unos noventa euros. El responsable del Naigai, creado por Kiyoshi Izumi en 1920 cuenta, además, con un imperio del calcetín dirigido tanto a hombres como mujeres y niños conocido especialmente en Estado Unidos.

Información adicional

Si bien la página oficial está en el idioma nipón, se puede contactar en el museo Niagai gracias a su número de teléfono internacional (+81 3-5822-3800). No se debe olvidar que en la capital japonesa se tiende a hablar inglés en muchas transacciones comerciales, así que estarán habituados a escucharlo aunque, obviamente, sería mucho más recomendable buscar a algún conocido que sea capaz de reservar utilizando el idioma japonés.

 

A pesar de las lógicas dificultades en el momento de encontrar la ubicación en un páís cuyo alfabeto difiere tanto del occidental, el Museo Niagai se encuentra situado a solo seis minutos de la estación de tren Asakusabashi siendo más fácil si se sigue la avenida Edo Dori pasando cinco calles transversales y se gira hacia la derecha en la sexta siguiendo hasta el final de la misma y torciendo a la izquierda.