En qué consiste la Teoría del Conflicto

La teoría del conflicto asienta sus pilares en la necesidad de aceptar que los problemas existen intentando, en vez de crear disputas, resolverlos de un modo adecuado.

La teoría del conflicto supone una ruptura con el tradicional estructuralismo caracterizado por el encorsetamiento social y una visión de consecución de fines sin prever las aptitudes y desarrollo del individuo. Esta corriente sociológica, sin embargo,estudia al individuo en relación con el medio estableciendo parámetros en base a la observación de la conducta y la previsión de que existirán problemas.

Claves básicas para entenderlo

Aparentemente parece complicado, ya que no deja de ser un modelo teórico de una disciplina tan amplia como la sociología, pero lo cierto es que la teoría del conflicto se basa en el hecho constatado de que este existe desde los mismos albores de la humanidad y que se deben ofrecer medidas de prevención del conflicto, pero también esquemas de resolución del mismo.

 

En la teoría del conflicto se trabajan inconvenientes funcionales y de resolución sencilla pero, especialmente, aquellos que presentan más problemas. El objetivo es tener armas de solución de problemas y actuar de modo conciliador mediando entre ambas partes y ofreciendo alternativas que sean menos malas para los implicados.

Aplicación a los problemas actuales

Para resolver un conflicto se deben tener en cuenta, en primer lugar, las causas por las que se genera dicha confrontación, la posición en la que se hallan las partes, los intereses ligados a cada uno y el planteamiento de unas soluciones que serán debatidas por todos. Con el fin de conseguir un entendimiento óptimo entre los participantes en la disputa se ha de mantener la calma y dejar que cada uno exponga su punto de vista.

 

La clave en la teoría del conflicto es el entendimiento mutuo, ya que muchos problemas se dan porque ninguno de los implicados es capaz de mostrar empatía por la situación del otro. Conseguir tener una apertura mental en materias de cultura, diferencias raciales y comportamentales, así como situaciones de estatus, promoverá el conocimiento mutuo y una mayor aceptación de las situaciones que, aunque disgusten, resultan irremediables.