Enfermedades más comunes de los gatos mayores

Los gatos, al igual que las personas, pueden sufrir achaques derivados de la vejez, en su caso, las enfermedades más comunes son la diabetes, los problemas renales o la obesidad.

A pesar de que un gato callejero vive de media unos 6 u 8 años, los gatos caseros consiguen aumentar su esperanza de vida hasta los 13-15 años, encontrándose casos de gatos que han vivido hasta los 20 años. Los avances en nutrición y veterinaria, así como la detección precoz de las enfermedades más comunes, han permitido aumentar significativamente la calidad de vida de los gatos. 

Las enfermedades más comunes
Cuando un gato supera los 8 o 10 años, es muy normal que empiece a sufrir dolencias derivadas de la edad, estas deben ser tratadas por el veterinario para minimizar las molestias del animal y evitar problemas mayores.

 

En los gatos mayores los problemas del sistema urinario son muy habituales, y se incrementan hasta el 50% en gatos de más de 13 años. El gato con problemas renales se muestra más sediento, aumenta la frecuencia de las micciones y en un estado avanzado de la enfermedad puede sufrir pérdida del apetito y vómitos. La dificultad para orinar o la presencia de sangre en la orina pueden ser también síntomas de piedras o cálculos renales.

La diabetes es otra de las enfermedades más comunes en los gatos, ocasionada, en la mayoría de los casos, porque el páncreas no produce suficiente insulina. Los síntomas de la diabetes felina son la pérdida de peso y de pelaje, el aumento de la ingesta de agua y las micciones excesivas, inclusive realizadas fuera de la caja de arena.

En los felinos, los problemas cardiovasculares suelen concentrarse en el músculo del corazón, por lo que el animal suele mostrar dificultades a la hora de realizar ejercicio físico. La mayor necesidad de sueño, la insuficiencia respiratoria y los accesos de tos son síntomas de las cardiopatías en gatos.

Cuidados de los gatos mayores
Cuidar la alimentación de los gatos resulta imprescindible a lo largo de toda su vida, pero cobra mayor importancia en la vejez del animal. Un pienso de calidad y adaptado a las necesidades del gato puede ayudar a reforzar su sistema inmunitario y prevenir algunas de las enfermedades más comunes.

 

Controlar el peso del gato es muy importante cuando éste llega a una edad avanzada, pues el animal reducirá paulatinamente su actividad física. Visitar al veterinario regularmente para realizar chequeos de sangre, orina, vista y corazón nos asegurará que nuestro gato tenga una vejez sana y feliz.