Escapada a Moscú: qué ver en la ciudad más grande de Europa

La fría capital de Rusia, Moscú, es un destino digno de visitar por su belleza, por la gran variedad de oferta turística y por la hospitalidad de sus gentes.

Moscú, ciudad con más de diecisiete millones de habitantes, enclavada entre colinas, a orillas del río Moscova, donde emperadores y zares dejaron huella con impresionantes monumentos y obras de arte, destruida y reconstruida a lo largo de su trágica historia; merece ser visitada para comprender mejor la cultura rusa, mezcla de muchas civilizaciones.

Moscú: La capital rusa

Visitar Moscú en pleno invierno puede resultar romántico pero poco práctico para el viajero, porque la nieve y el frío serán compañeras durante casi todas las visitas. El clima más favorable para viajar a esta gran capital se da verano, cuando las temperaturas oscilan entre los 10 y los 30 grados centígrados.

 

 

Para visitar esta ciudad, el uso del metro es imprescindible, además, este transporte público en Moscú tiene un gran valor artístico por sus obras de arte que lo convierten en otra visita obligada dentro de la ruta turística. El transporte marítimo por los ríos Moskova y Oká se usa principalmente para el entretenimiento y para el turismo.

 

Lugares más característicos de Moscú

La Plaza Roja es de obligada visita por el turista, ya que contiene en su grandísima extensión, muchos lugares emblemáticos, entre ellos, la impresionante fortaleza de los zares, el Kremlin, donde se albergan muchas joyas del arte Ruso como varios palacios y catedrales, como la catedral de la Asunción.

 

 

En la Plaza Roja, también encontramos los almadenes GUM, explosión de capitalismo en la capital de Rusia, la Catedral de San Basilio de la época de Ivan el Terrible y el mausoleo de Lenin. Si se quiere visitar algún museo, en este mismo lugar de Moscú se encuentra el Museo Nacional de Historia, con 57 salas que cuentan la historia de Rusia.

 

 

Muchos otros lugares de Moscú son dignos de ser visitados, como por ejemplo, la Avenida Lenin y el Parque Sokolniki, lugar de caza de los zares, el Convento Novodevichi y una mezcla de naturaleza e historia de la segunda guerra mundial recorriendo la montaña Poklonnava.