Estancias en Florencia para aprender italiano

Una visita a una maravillosa ciudad y aprender italiano son dos elecciones inolvidables para quien acude a esta cuna del saber que pertenece a la Toscana.

No hay nada mejor que ir directamente al país donde se habla el idioma para dominarlo. Florencia es ideal para aprender italiano. Tiene una historia interesante y unos monumentos preciosos y posee todos los servicios para satisfacer a los visitantes.

La urbe: descripción y características

La población tiene cuatrocientos mil habitantes y un clima continental templado. Conservan unos preciosos monumentos y un centro histórico admirable. Entre ellos destacan La Galería de los Uffizi, el Duorno o la estatua de Miguel Ángel, aunque hay muchos más.

 

 

Aprender italiano en este sitio es una grata experiencia por su pertenencia a la región de Toscana, que tiene a su vez otras ciudades limítrofes como Pisa, Empoli, Piato o Siena que son preciosas para hacer excursiones. Unido a ello cuenta con platos deliciosos para comer como el risotto o el pavo con castañas y unos sabrosos vinos para beber.

Estudio y alojamiento

Para encontrar el curso adecuado se puede usar Internet. Las mejores escuelas se anuncian en los principales buscadores. Se puede contratar y reservar mediante la red de datos el servicio adecuado o investigar en los foros con opiniones y elegir la opción apropiada.

 

La estancia suelen ser temporal y las clases tienen un número determinado de horas. Aparte de aprender italiano se realizan actividades todo tipo. A los centros de enseñanza pueden acudir adultos y niños o personas con diferentes niveles de aprendizaje.

 

El hospedaje ofrece distintas posibilidades. Puede ser de alquiler de un piso privado, habitación compartida en una residencia, vivir en hoteles o con familias que acogen normalmente a los pequeños. Dentro del programa se incluye lo académico y el aposento.

Intercambio de estudiantes

El Programa Erasmus ha hecho de Florencia un lugar idóneo para aprender italiano. Los alumnos acuden durante el año escolar y estudian en la universidad de la ciudad. Este método es usado en toda Europa y se basa en que el pupilo durante ese tiempo viva como un ciudadano más del país con compañeros y profesores nativos.