Estudiar en el extranjero: ventajas e inconvenientes

Estudiar en el extranjero es una de las experiencias más enriquecedoras para una persona, pero no todo el mundo está hecho para semejante reto personal y como estudiante.

Acostumbrado a los compañeros de estudios de siempre, a la ciudad de residencia de toda la vida y a la cercanía de los padres y familiares, tomar la decisión de estudiar en otro país, donde el sistema educativo, las costumbres y el idioma son diferentes será una experiencia vital, no solo en cuanto a la formación académica sino a otro tipo de experiencias cotidianas.

Ventajas

Para tomar la decisión de continuar los estudios en otros países, es necesario que el estudiante tenga muy claro los objetivos, ya que estudiar en el extranjero puede ser, en muchos casos, un punto a favor en el currículum debido la mejor formación académica recibida.

 

 

Está podrá ser una nueva experiencia muy enriquecedora donde se conocerá una nueva cultura, y a otras personas de diferentes países, ayudando a abrir la mente más allá de la tierra natal y sus costumbres. Además, no hay que olvidar que la oportunidad de estudiar un nuevo idioma interactuando con sus gentes es la mejor manera de aprenderlo.

 

En muchos casos, esta será la primera experiencia en la que el estudiante tendrá que administrarse su dinero, su casa, afrontar los problemas de la vida diaria lejos de su familia y, en definitiva, independizarse. Esto aumentará su autoconfianza, y le permitirá conocer nuevos métodos académicos e investigaciones.

Desventajas

Al estar lejos de casa, serán inevitables periodos en los que se eche de menos a la familia, a los amigos, los lugares conocidos y la comida de siempre, siendo al principio casi ineludible un periodo de adaptación al nuevo entorno. Llevará un tiempo acostumbrarse a la nueva cultura, al idioma y a los nuevos compañeros.

 

 

Estudiar en el extranjero es bastante más caro, no solo por la matrícula, sino porque hay que costearse un piso, comida, facturas, y muchas cosas más, que, hasta ese momento, eran un problema exclusivo de los padres. Tampoco hay que olvidar los tediosos trámites burocráticos que hay que realizar para poder estudiar en el extranjero.