Fases del embarazo: cómo enfrentarse a cada una

En las diferentes fases del embarazo, la mujer debe estar preparada para ver como su cuerpo cambia. Siguiendo las recomendaciones del médico, todo saldrá a la perfección.

Las diferentes fases del embarazo duran 40 semanas contando desde el primer día del último ciclo menstrual de la mujer y está dividido en tres trimestres: las semanas de la 1 a la 13 serían el primer trimestre, de la 14 a la 27 comprendería el segundo trimestre y por último, de la semana 28 a la 40, el tercer trimestre.

El primer trimestre

Tras la alegría de saber que se encuentra embarazada, lo primero es elegir un buen obstetra o el que sea designado por la Seguridad Social para que siga paso a paso todas las diferentes fases del embarazo. Este realizará un análisis de sangre y una exploración para confirmar en qué fase del embarazo se encuentra y las semanas de gestación.

 

La alimentación es importante en esta primera fase del embarazo, aunque hay que tener en cuenta que no se debe comer más, hay que poner peso de forma escalonada y dentro de los límites de entre 11 y 16 kilos. La excusa de que hay que comer por dos no es válida.

 

La mujer suele sentirse muy cansada, por lo que es recomendable que descanse lo máximo posible dentro de su ritmo habitual. Es también durante esta fase del embarazo cuando se realizará la primera ecografía, en la cual se podrá ver al bebé entero.

El segundo y tercer trimestre

Durante el segundo trimestre, la mujer se siente más cómoda. Las náuseas y el cansancio comienzan a remitir y el abdomen se abulta de forma evidente. El útero ya ha alcanzado el tamaño de un pequeño melón y a partir de las 20 semanas se comienza a sentir al feto. Durante la semana 20 realizan una ecografía donde, si el feto lo permite, se podrá saber el sexo del bebé.

 

En el tercer trimestre entramos en la última de las fases del embarazo. La maleta con las cosas del bebé debe estar preparada para salir de forma inesperada así como toda la documentación necesaria. Sin duda, hay que vivir el momento como algo único en todas las fases del embarazo.