Grunges: características y estilo de vida

El regreso de esta estética basada en pantalones jeans y camisas de franela ha despertado el movimiento de los grunges de los años noventa con un enfoque renovado.

El movimiento grunge apareció entre los años ochenta y noventa de la mano de grupos como Radiohead, Soundgarden, Alice in Chains y, el grupo más emblemático, Nirvana, entre otros. El sonido de Seattle, es decir, la música de los grunges no sólo consistía en canciones y grupos sino que supuso un estilo de vida que, en la actualidad, tiene muchos seguidores gracias a las últimas tendencias retro y a sus ideas universales de paz y reflexiones profundas.

La apariencia personal y la vestimenta

A nivel estético, los grunges resultaban reconocibles debido a sus camisas escocesas que emulaban a las utilizadas por los granjeros y los campesinos del interior de Estados Unidos. Estas prendas solían ir abiertas mostrando una camiseta de algún grupo . Los tejanos eran también un elemento reconocible en la estética grunge que, a menudo, ellos mismos rompían o desgarraban.

 

 

Asimismo se caracterizaron por llevar habitualmente botas Dr. Marteens así como Converse, las cuales se convirtieron en un símbolo de rebeldía, especialmente en las mujeres que las llevaban en lugar de los tacones. Su aspecto descuidado también se reflejaría en el cabello que, largo o corto, guardaba una imagen propia muy similar a la que se tiene recién levantado.

 

La música de la generación X y la contracultura

El movimiento grunge fue una respuesta al consumo, el materialismo y la deshumanización de la sociedad. Una gran cantidad de adolescentes de los años noventa se sintieron reconocidos con esta ola de nihilismo en la que participaban sus estrellas musicales favoritas. El punto álgido de tales afirmaciones llegaría con el suicidio de Kurt Kobain a los veintisiete años.

 

 

Ideológicamente, los grunges son la reacción a otros movimientos y estilos musicales que enfatizaban el consumo desmesurado de drogas y actitudes marcadamente machistas. Del mismo modo, no comulgaban con actitudes antipacifistas y rechazaban completamente la sociedad de la imagen acogiendo una actitud más similar a la de los ermitaños, al menos en el aspecto físico.