Guía para pasar un fin de semana en Huesca

Huesca, gracias a la riqueza de su patrimonio y su entorno natural, ofrece multitud de posibilidades para disfrutar de un fin de semana tranquilo o lleno de actividades.

Tanto la provincia como la propia ciudad de Huesca poseen un rico patrimonio histórico y cultural que se remonta a la época de los íberos. Considerada como “la puerta de los Pirineos”, su estratégica ubicación geográfica han hecho de Huesca un lugar de paso obligado que ha recibido las influencias de romanos, visigodos y árabes. La belleza de su entorno natural la convierten en un lugar ideal para disfrutar de todo tipo de actividades que dejarán sorprendidos a sus visitantes.

El entorno de Huesca

La comarca oscense constituye un espacio abierto, con múltiples posibilidades para disfrutar de una estancia relajada o de ocio activo y deportivo. Alrededor de la ciudad de Huesca existe una red de senderos que permiten recorrer enclaves tan atractivos como las Ermitas de San Jorge, Cillas, Salas, Santa Lucía o Loreto; o el Castillo de Montearagón. La comarca de La Hoya ofrece parajes como la fortaleza románica del castillo de Loarre, que es la mejor conservada de Europa; también se puede visitar el monasterio de Casbas, Agüero y los Mallos de Riglos.

 

El viajero podrá aprovechar su estancia para practicar varias actividades: jugar al golf, escalar, volar en parapente, practicar windsurf o esquí, o pasear a caballo. También se puede disfrutar de la tranquilidad de los numerosos spas y de la calidad de la gastronomía local.

La ciudad de Huesca

Desde la Prehistoria, Huesca conserva su historia milenaria a lo largo de sus calles, con restos arqueológicos y edificios singulares. En esta ciudad se pueden encontrar muestras artísticas de todas las épocas: el románico en San Pedro el Viejo y San Miguel, el gótico en la Catedral, el renacentista en el retablo de la Catedral y en el Ayuntamiento, el barroco en Santo Domingo y San Lorenzo, el modernismo en edificios como el Casino, el Teatro Olimpia, la Diputación Provincial y el Palacio de Congresos. También merecen ser visitados los museos: el Museo Arqueológico, el Museo de Arte y Naturaleza y el Museo Diocesano. No se puede finalizar una visita a Huesca sin dar un paseo por el Parque para descubrir las esculturas de Coscolla y Ramón Acín, cuyas Pajaritas constituyen el emblema de la ciudad.

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