La famosa salsa chimichurri acerca el auténtico sabor argentino a nuestra cocina y nos permite condimentar todo tipo de carnes.
Hacer salsa chimichurri es muy fácil y no requiere de demasiados condimentos. Sin embargo, los que sí se necesitan, forman una fórmula poderosa y picante. Si bien fue pensado, en principio, para condimentar exclusivamente el famoso asado argentino, se puede utilizar para condimentar todo tipo de carnes, antes y después de cocinarlas.
Un poco de historia
En honor a la verdad, para hacer salsa chimichurri no hay una receta única. En Argentina existen varias formas de hacerlo. Algunos ingredientes varían según el lugar geográfico en el que se prepare. Además varía también en cuanto a la disponibilidad de dichos ingredientes. Por este motivo el chimichurri responde más que nada al hecho de que se puede hacer con lo que normalmente se tiene a mano en cualquier casa: aceite, vinagre, ajo y perejil (o provenzal).
Esta es la base de la salsa, pensada básicamente para humectar las carnes antes de cocinarlas. Con el tiempo se fueron agregando ingredientes que varían según los gustos, pero estos son imprescindibles. También con el tiempo fue variando su uso, utilizándose para rociar las carnes después de cocinarlas. Además de ser el aderezo por excelencia para los característicos chori-panes argentinos.
El chimichurri argentino tradicional
El paso final