Herramientas didácticas para evitar el fracaso escolar

Evitar el fracaso escolar está al alcance de todos, sólo es necesario saber descubrirlo y actuar en consecuencia

En España más del 31% de los jóvenes entre 18 y 24 años ha dejado de estudiar sin acabar la enseñanza secundaria. Nuestro país es uno de los que más abandono escolar tiene de Europa, por lo que para 2020 se pretende evitar el fracaso escolar reduciendo ese porcentaje a través de una mejor oferta académica.

Posibles causas del fracaso escolar
Evitar el fracaso escolar puede ser fácil si se detectan a tiempo las causas que lo provocan. Recientemente en España se ha producido un masivo abandono escolar debido a las oportunidades que daba el mercado, es decir, debido al boom inmobiliario muchos jóvenes vieron una salida fácil al mercado laboral. A causa del sector inmobiliario, la economía española creció; no sólo se necesitaba mano de obra poco cualificada para este sector, sino también para el sector servicios debido al aumento del turismo. Ahora bien, con el estallido de la burbuja muchos de estos jóvenes sin estudios se quedaron en paro y sin la posibilidad de encontrar otro empleo.

Pero además de encontrar causas en la coyuntura económica, también las hay a nivel didáctico en cada joven. Para evitar el fracaso escolar, hay que tener en cuenta los hábitos de estudio, el entorno, tanto familiar como de amistades, y la motivación del estudiante. Un entorno familiar desestructurado o las malas compañías son causas sobradamente conocidas, pero a menudo los padres o tutores desconocen cómo estudia su hijo, si lo hace bien, y lo que le motiva para hacerlo.

Métodos para evitarlo
A lo largo de los años, se han estudiado y perfeccionado diversas herramientas didácticas para evitar el fracaso escolar. Lo primero y fundamental es proporcionar al estudiante un lugar tranquílo y cómodo para estudiar sin elementos que le puedan distraer. Es importante recordar que podemos ayudarle a estudiar, pero que ante todo tiene que aprender a hacerlo por él mismo, para que no dependa siempre de que otra persona le ayude.

Es muy recomendable también que tenga una agenda o esquema de lo que tiene que estudiar y de cómo se va a repartir el tiempo de que dispone para que siga así un ritomo constante. Por eso también es primordial que tenga un periodo de descanso establecido, su rendimiento no aumentará cuantas más horas seguidas esté delante de un libro, al contrario de lo que la mayoría piensa.

A la hora de estudiar son aconsejables técnicas tales como primeras lecturas de comprensión del texto, el subrayado de lo más importante, e incluso reglas mnemotécnicas para la memorización, siendo la suma de todos estos métodos la clave para evitar el fracaso escolar.