Ideas geniales para celebrar una boda íntima

Una de las diferencias fundamentales entre celebrar una boda íntima y una boda multitudinaria es que se tendrán muchas y mejores opciones para encontrar el lugar ideal para dar el “Sí, quiero”

Cada vez son más las parejas que deciden casarse celebrando una boda íntima con sus familiares y amigos más cercanos, y olvidarse de las multitudinarias ceremonias en las que abundan decenas de invitados por compromiso. Las ventajas de este tipo de actos son muchas, ya que son más económicas, requieren de menos tiempo para su organización, hay más posibilidades en cuanto a la elección del lugar y del banquete, y se pueden adaptar al máximo a los deseos y gustos de los novios.

Ideas para una boda íntima en verano
Si el tiempo acompaña, existe un sinfín de lugares al aire libre y con mucho encanto que pueden ayudar a materializar la boda soñada. Todo depende de la imaginación que se le eche y el presupuesto con el que se cuente. Se pueden encontrar múltiples empresas, hoteles y restaurantes que se dedican a organizar todo tipo de ceremonias, desde una boda íntima en una recóndita cala, pasando por los jardines de haciendas, masías, pazos, cortijos o casas rurales, hasta bodas a bordo de un crucero exclusivo, en los que sólo hace falta elegir la fecha y los detalles del enlace y esperar a que llegue ese día tan señalado.

Si se opta por organizar el evento por cuenta propia, ya sea en el jardín de una casa particular o en una finca privada, es fundamental la contratación de un buen catering y personal que lo sirva, un barman y un grupo musical que amenice la velada. Tampoco hay que olvidarse del mobiliario necesario y de la decoración, y de que se disponga de los servicios básicos que puedan necesitar los invitados en ese día tan especial.

Ideas para el resto de estaciones
Si se tiene en cuenta que celebrar una boda al aire libre fuera de la época estival conlleva el riesgo de que haga mal tiempo y pueda arruinar el día, la mejor opción es elegir un lugar cerrado. No por esta razón hay que limitarse a escoger entre los típicos salones de hoteles y restaurantes reservados para esta ocasión, sino que existen otras opciones para celebrar una boda íntima que se adaptarán a todo tipo de gustos.

Hay castillos de todos los estilos, algunos con restaurante y reconvertidos en hoteles exclusivos, balnearios, casinos, hoteles de hielo con capilla propia, bodegas muy acogedoras, parques temáticos y acuarios con salones ambientados y en plena naturaleza, y, por último, y para los más urbanitas, museos y galerías de arte que alquilan sus salas para celebrar ceremonias muy especiales.