Ideas originales para impartir una clase sobre el realismo

La noción fundamental para impartir una clase sobre el realismo es partir de lo que el alumno conoce y complementar la lección con materiales y actividades que faciliten el aprendizaje significativo.

El término “Realismo” es de origen francés y se aplica a la literatura por primera vez en el año 1825. Su concepción proviene de una ruptura con el sentimentalismo y la trascendencia romántica. El realismo hace un uso minucioso de los elementos descriptivos para sumergirse en la cotidianidad diaria, en las costumbres y tradiciones, en los obreros y ciudadanos de a pie. Estas nociones básicas serán el hilo conductor que se debe seguir para impartir una clase sobre el realismo en las escuelas.

Cómo impartir una clase sobre el realismo
Lo fundamental a la hora de impartir una clase sobre el realismo es acercarlo al alumno a través de ejemplos, tanto en el caso de las imágenes mentales como a través de la utilización de objetos que puedan ser tocados, vistos y leídos. Así, combinando la parte teórica con la parte práctica, el alumno conseguirá una imagen global del movimiento a la vez que se divertirá experimentando con los objetos presentados para el estudio.

 

El siguiente paso para impartir una clase sobre el realismo es crear arte realista a través de collages, acuarelas, témperas e incluso textos escritos individualmente o en grupo. La clave es siempre la misma, pues se trata de describir la realidad, de contar fielmente lo que se ve sin que interfieran las sensaciones o la subjetividad. Este método es muy eficaz para fijar en la memoria las características más visibles del movimiento sin necesidad de pasar largas horas memorizándolas.

Propuestas originales sobre cómo impartir una clase sobre el realismo
La mejor manera de aprender siempre es practicando, ya se trate de arte, de matemáticas o de cualquier otro tipo de actividad. Por ello, para impartir una clase sobre el realismo conviene utilizar una actividad muy estimulante para el alumnado, como es la de crear sus propias obras de arte realistas, ya sea a través de una representación teatral, un collage o un lienzo pintado. Una de las propuestas más originales es la realización, por grupos de trabajo, de fotografías que reúnan las características del movimiento para realizar después una exposición en el aula mediante una puesta en común del trabajo realizado.

 

Es importante, a la hora de impartir una clase sobre el realismo, facilitar y hacer accesible todo lo que mostremos y aportemos al niño como elemento para complementar su aprendizaje. Extrapolando estas nociones a planos como la literatura y el cine, podemos realizar ejercicios prácticos en los que se muestre al alumno un texto o escena cinematográfica y se le pregunte sobre lo que ha visto, tratando de analizarlo, comprenderlo e identificarlo como perteneciente o no a la corriente realista.