Ideas para hacer las paces con viejas amistades

Dar el primer paso para hacer las paces no siempre es fácil pero vale la pena intentarlo: aprovechar una fecha significativa o contar con la ayuda de un intermediario puede resultar.

A medida que pasa el tiempo las personas se van alejando de sus viejas amistades, en algunos casos por el ajetreado ritmo de vida que se impone en el día a día, pero también puede pasar que se deba a conflictos o malentendidos que nunca llegan a solucionarse y terminan distanciándolas. Es por eso que hacer las paces se vuelve un tema pendiente para recuperar la amistad.

Recordar los aspectos positivos de la amistad
Cuando se habla de viejas amistades se hace referencia a personas con las que seguramente se han compartido muchas cosas a lo largo de la vida y a quienes se conoce profundamente. Recordar esos momentos es una forma de ir dejando atrás lo que fuera que los separó y empezar a considerar la idea de hacer las paces.

 

Por más que existan enojos entre las partes siempre se puede sentir añoranza o nostalgia y esos sentimientos son capaces de movilizar interiormente e inducir a un acercamiento en pos de amigarse. Además, no importa cuantas nuevas amistades el individuo vaya incorporando a lo largo de su vida, siempre es agradable recuperar a aquellos seres que formaron parte de otras etapas vividas.

 

Ideas para hacer las paces

  • Si hace mucho tiempo que se ha perdido contacto con la persona con quien se quiere hacer las paces, es necesario pensar detenidamente de qué forma se puede dar el acercamiento y cuál será la forma más adecuada para retomar el contacto con ese viejo amigo.
  • Una sugerencia es aprovechar alguna fecha importante como su cumpleaños o fiestas emotivas en que las personas tienen más presentes sus sentimientos y son más comprensivas. Una llamada telefónica o una tarjeta o E-mail pueden ser una buena forma de acercarse y demostrar la intención de solucionar los conflictos. También se puede considerar solicitar ayuda a alguna persona que tengan en común para que interceda generando alguna instancia de reencuentro.
  • Cuando la cita se concreta, lo ideal en este primer encuentro, es mostrarse amigable y evitar hacer reproches aún cuando uno considere que tiene razón en hacer algún reclamo. Para poder hacer las paces las dos partes deberán ceder en algunos puntos pero esto vale la pena por recuperar una vieja amistad.
  • Más allá del resultado del primer encuentro, es aconsejable empezar a generar ocasiones y planes que los incluyan a ambos para que de a poco vuelvan a recuperar la familiaridad y confianza. Esto se debe promover de forma natural, sin forzar los ánimos de nadie y sin mostrarse demasiado insistente, que la otra persona también se sienta a gusto y con espacio suficiente para tomar sus decisiones.
  • Recuperar viejas amistades es muy valioso, por lo cual, siempre que existan rencores o antiguos malentendidos se debe pensar en lo mucho que se pierde al alejarse de esa persona, y procurar salir de esa situación. Nadie debe temer a dar el primer paso, hablar con el corazón o disculparse si es necesario con tal de hacer las paces con un amigo.