Ideas para organizar una fiesta de jubilación en el trabajo

Tras muchos años de duro trabajo, llegaron los días de descanso para un compañero querido, por lo que la fiesta de jubilación en su último día debe ser un regalo a la altura.

No importa el tipo de trabajo que se realizaba, lo importante es que se acabó después de tantos años, con una nueva etapa muy importante abriéndose en el horizonte y, que mejor que recibirla con una fiesta de jubilación organizada por los compañeros de trabajo.

Algo muy emotivo

  • Esa persona con la que se ha compartido tanto tiempo, con la que se ha trabajado codo con codo, se va a retirar, y para organizarle una despedida, ésta debe de ser muy emotiva, un recuerdo imborrable para su jubilación. La organización puede empezar por una recopilación de ideas por parte de todos los compañeros de trabajo, usando las más originales y emotivas.
  • Entre estas ideas, la recopilación de fotografías de estos años de trabajo, entre todos, realizando una presentación en PowerPoint con comentarios de todos los compañeros sobre el jubilado y proyectadas en una pantalla gigante, hará correr ríos de lágrimas.
  • A esta presentación se le puede incluir un vídeo filmado en los días anteriores, donde cada trabajador habla sobre su experiencia con este compañero de trabajo a lo largo de los años, en un ambiente distendido, con jefes y subordinados compartiendo, con el objetivo de despedir al protagonista de la fiesta.

Los regalos y la comida

  • No hay fiesta de jubilación sin regalos ni comida, por lo tanto, contando con el jefe, ese día especial hay que buscar un hueco para relajarse de la actividad diaria y compartir con el homenajeado. El regalo dependerá del dinero que se pueda reunir entre todos los compañeros y puede ir desde una foto de todos, hasta un viaje pagado por la empresa.
  • El momento del almuerzo puede ser en la oficina, encargando algunos pasteles, empanadillas, refrescos y frutos secos, o después del trabajo en algún restaurante, donde la fiesta de jubilación acabe con una buena comida compartiendo alegremente entre todos anécdotas donde el protagonista sea el compañero que se jubila y al final, un brindis por su nueva vida.