Ideas para planes increíbles en un día lluvioso

Se puede aprovechar un día lluvioso para planear nuestras actividades y darles un toque de imaginación

Tanto si estamos solos como acompañados, los días de lluvia ofrecen la posibilidad de recogernos durante unas horas en un entorno húmedo, fresco y creativo. La falta de luz, la sombra y el vacío de las calles pueden ser la excusa perfecta para llevar a cabo planes hasta ese momento impensados.

Un poco de romanticismo
Los días de lluvia y de tormenta transportan nuestras emociones hacia la melancolía y el recuerdo, puede ser el momento ideal para sacar la parte creativa de cada uno y aprovechar la magia del entorno. El ruido de las gotas contra las ventanas y los relámpagos son el escenario perfecto para tocar un instrumento, pintar un cuadro meditado, practicar con la cámara fotográfica y sobretodo escribir -concretamente poesía-. Es quizá el mejor momento para evocar y trasladar sobre el papel nuestras emociones y recuerdos más estimados.

Planear un viaje
Puede aprovecharse un día lluvioso para idear un viaje futuro y recopilar información a través de la televisión o Internet sobre un país al que queramos viajar. Precisamente, por la necesidad de recogimiento que impone la lluvia, se estará más motivado para evadirse hacia un lugar donde el sol brille con más claridad. Conocer y planear este viaje estimulará el deseo y la motivación para cumplirlo más adelante.

Pasear bajo la lluvia
Precisamente porque sólo puede hacerse en un día lluvioso, pasear bajo la lluvia, ya sea en vehículo o impermeable, suele ser la última opción del cazador de sensaciones. La ciudad, o el campo, al vaciarse y cubrirse con un telón de lluvia y penumbra, puede observarse con ojos distintos a los acostumbrados.

Bien pertrechados puede disfrutarse de una buena lluvia para luego, al volver a casa y tras un baño caliente, tomar un té. Tampoco hay que descartar la posibilidad de ir a un mirador elevado para contemplar una tormenta estremecedora, experiencia que vale la pena sobretodo si es de noche.

Ocio o negocio
Un día lluvioso nos invita a la evasión, sea a través de una buena película o de un buen libro. Pese a que estas mismas actividades pueden hacerse en días soleados y cálidos, el recogimiento y la sensación de cerrado nos invitan a ello con largas veladas junto a una taza de té o chocolate caliente.

Sin embargo, si no se encuentra el ánimo necesario para ello, puede dedicarse el día lluvioso precisamente a ganar tiempo para un día no lluvioso, adelantando tareas, deberes o sencillamente arreglando aquello que habría quedado pendiente de no haber llovido.