Ideas para renovar el armario para el invierno

Al finalizar cada temporada, renovar el armario parece ser una tarea ineludible, no obstante, afrontándolo con organización y planificación podemos llegar a disfrutar de ello.

Con el cambio de temporada, renovar el armario parece ser una tarea inminente. Sin embargo, a través de la puesta en práctica de una serie de ideas prácticas, la tarea será una verdadera aventura. La propuesta principal es lograr la innovación total de armario, con el mayor ahorro de dinero posible.

Reciclaje de prendas

Seguramente, en cambios de temporadas anteriores se ha debido renovar el armario. De esos cambios no todo lo que se deja sin uso se tira o elimina. Por el contrario, muchas prendas se reservan porque aun conservan el buen aspecto y la calidad de materiales y de confección. Por ende, un primer paso es realizar una especie de censo, sobre aquellas prendas que aun están en condiciones.

 

 

Una vez determinado el caudal de indumentaria apta para seguir utilizando, la labor consiste en clasificar las mismas. Una primera selección deberá basarse en el tipo de prenda y luego por colores. De este modo, será mucho más fácil determinar tanto las prendas que hacen falta, como los tonos necesarios.

 

De compra

Al renovar el armario resulta un hecho la necesidad de comprar alguna indumentaria en particular. Por ello, recorrer los locales comerciales con tiempo de buscar, mirar, elegir, es fundamental. También, se recomienda prestar atención a los precios, los cuales no siempre respetan la lógica.

 

 

Una estrategia para poder acceder a prendas a precios inferiores, consiste en una vez llevado a cabo el cambio de temporada anterior, salir en busca de las ofertas. De esta manera, una vez reinstalada la época de frío o calor, se contará con la indumentaria requerida. En estos casos, se sugiere adquirir prendas neutras, para evitar que el estampado o color elegido pase de moda. Renovar el armario es una actividad que se repite al menos dos veces al año, por ello, seguir una serie de pasos más o menos organizados, puede hacer que la tarea emprendida sea más ágil y llevadera.