Instalar detector metales casero para visitas sospechosas

Un detector metales casero que por simple no es menos efectivo

La seguridad que brinde un detector metales casero no debería ser menor a la que proporciona el de un aeropuerto internacional. Instalar uno de estos sistemas es de verdad sencillo y rápido.

Visitas duras de detectar
Resulta antipático el recibir gente en el seno del hogar con gesto severo o desconfiado. Ya sea porque no son invitados propios (quizás de un familiar que habite la misma morada, amigos de un amigo), o por tratarse de gente a la que acabamos de conocer. Resulta lógica y comprensible la preocupación de lo que esconda este visitante entre sus ropas, tanto que quizás, seguidos por esa misma paranoia, busquemos bultos evidentes en su abrigo con miradas rápidas e incómodas.

Prevenir problemas como si se tratara de un juego
Un detector metales casero no debería exhibirse como tal. Los lugares públicos tienen una razón aceptada socialmente para lucirlos, pero en su casa no quedaría más que como muestra de una excesiva desconfianza. Entonces lo más conveniente será disfrazar a este dispositivo como si se tratara de otro ingenio. O bien describir su función pero darle otra utilidad.
Supongamos que tenemos un perro merodeando, y el artefacto en cuestión a un lado de la puerta. Pues, la explicación sería que tenemos un detector de metales ya que ciertos equipos alteran al perro, que tiene una placa en la cabeza por haber sido intervenido quirúrgicamente tiempo atrás. Nuestra visita no sólo comprenderá lo útil del equipo, sino que lo agradecerá ante el riesgo de ser atacado por un animal alterado.

Tecnología básica
Pero, ¿cómo armamos este detector? Aunque suene difícil de creer, bastará con dejar cerca de la puerta de entrada una radio sintonizada en la banda AM (sin que caiga en ninguna emisora). A pocos centímetros le colocaremos una calculadora pequeña. Ambos equipos con sus baterías cargadas. El detector metales casero estará funcional cuando la distancia que mantenga con la calculadora provoque un sonido más fuerte que el de la radio sola. Luego, al acercarle objetos metálicos podremos medir su eficacia. ¡Y a asegurarnos!