Invertir en metales preciosos: ventajas e inconvenientes

El mundo de los negocios es por definición inestable, mientras más inviertas más arriesgas, pero asimismo ganas. La inversión en metales preciosos también presenta ventajas y desventajas

Si se tiene el conocimiento adecuado es posible ganar buen dinero con las inversiones. Pero también se pueden encontrar muchos inconvenientes que nos hagan perder nuestro capital. En la actualidad, tomando en cuenta la inestabilidad existente en los mercados, los metales preciosos asoman como una opción sólida de inversión.

Cómo invertir en metales preciosos

En primer lugar se debe tener claro que estos metales, vale decir oro, plata y platino, son independientes en sus valores y cada uno presenta beneficios y complicaciones singulares. Suele pensarse que este mundo está reservado solo para la gente con medios económicos, pero no es así. Como en todo negocio, se puede disponer cantidades moderadas de dinero para comenzar e ir creciendo las inversiones con las utilidades mismas obtenidas.

 

Para lograrlo hay que estar atento a los valores que tenga en la época cada metal, además de la forma en que se invertirá. Puede invertirse en metales preciosos por medio de la compra de estos, que es la manera directa de hacerlo. Se debe realizar a través de empresas especializadas y teniendo en consideración la pureza del metal y su correcta certificación. Indirectamente se puede invertir mediante fondos de inversiones especialmente destinados a metales preciosos o por medio de una inversión directa en empresas mineras mediante acciones.

Ventajas y desventajas en este negocio

Toda inversión estará siempre necesariamente ligada a la fluctuación que haya en los mercados, pues se encuentran íntimamente vinculados y el cambio de uno influirá en los otros. Siempre se asumirá un peligro al invertir en algo y, no solo el comportamiento de ese mercado será decisivo para analizar las ventajas y desventajas vinculadas; el aumento del riesgo en época de conflictos puede generar devaluación y hacernos perder nuestra inversión. Esta aparece como la principal desventaja, pero es propia de toda inversión.

 

La mayor ventaja que los metales preciosos poseen es su estabilidad, sumado a que la especulación e incertidumbre en otros ámbitos financieros aumentan su valor. Estos metales y, principalmente el oro, están bien posicionados y su tendencia es al alza, por lo que previo estudio de mercado es conveniente invertir en él. Otra ventaja es que los metales preciosos son monedas no reguladas por ningún gobierno, así que no son divisas y no fluctúan como estas.