La Medina de Fez: Patrimonio de la Humanidad

Desde 1981 la Medina de Fez es, según la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. Un espacio mágico del Marruecos medieval que supone un auténtico espectáculo para los sentidos.

Fez es una de las ciudades más importantes de Marruecos. La antigua Hispania Nova es considerada en la actualidad como el centro cultural y capital de la religión del Islam en todo el reino Alauí. En su Medina de Fez el-Bali se conserva parte de la historia de esta región, la cual se remonta a los tiempos de la Edad Medieval. Una mezcla entre el pasado más floreciente y la época actual que tiene como resultado el más absoluto disfrute de una cultura en muchos casos desconocida.

El arte árabe en su máximo esplendor

La ciudad de Fez contiene una larga tradición histórica. Fundada en el siglo IX por la dinastía Isidrid, consiguió convertirse en uno de los puntos de referencia del país. Su Medina de Fez-el Bali, nombre con el que antiguamente se conocía al territorio, fue delimitada por unas grandes murallas en el siglo XI, bajo el mandato almorávide.

 

Con el paso de los siglos logró ser una de las mayores influencias artísticas en la zona del norte de África, en el sur de España y en el África subsahariana. Muestra de ello son las edificaciones que aún se conservan, entre las que destaca su antigua muralla provista de grandes arcos que dan la entrada a la zona de la Medina.

 

Ya en el interior de la misma, otras construcciones hacen las delicias de las miradas más artísticas. La Universidad Al-Karaouine, la más antigua del mundo, no sólo es importante debido a la calidez cultural que en ella se respira, sino también por ser una pequeña muestra del arte antiguo que aún perdura en cualquiera de sus recovecos.

 

Son muchos los monumentos que en su interior se pueden encontrar. La Mezquita Karaouiyine, de carácter religioso, es otro de los emblemas de la ciudad de Fez. Dentro de este tipo de construcciones también se pueden hallar palacios y edificios de propiedad privada con un gran valor arquitectónico.

Descubrir la Medina de Fez

La mejor manera para empaparse de la cultura y la vida de Fez es sumergirse profundamente en ella. La Mezquita representa su actividad en estado puro. Los zocos son uno de los mejores lugares para perderse, de manera literal, y poder así apreciar un derroche de colores y sensaciones únicamente halladas en este tipo de ciudades.

 

Sus miles de calles laberínticas muestran pequeñas partes de la vida de la ciudad a través de los comercios que en ellas se ubican. Peatones, carros, burros e incluso motos se agolpan buscando paso entre los recovecos que quedan libres. Sin duda, una de las mejores formas de sentirse uno más entre toda la multitud que permitirá adquirir, mediante la técnica del regateo, bellos recuerdos característicos de la cultura árabe a unos precios más que asequibles.