La mejor época para visitar las Montañas Azules de Australia

Las Montañas Azules son uno de los parajes naturales más espectaculares del mundo, donde podremos practicar deportes de aventura y disfrutar de hermosos atardeceres.

Situadas en la región de Nueva Gales del Sur a 100 kilómetros de Sidney se encuentran las grandiosas e imponentes Montañas Azules de Australia, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Cuevas prehistóricas, estupendos miradores y profundos acantilados forman parte de éste tesoro de la naturaleza

Cuando visitar las Montañas Azules

Este conjunto de parques naturales conocido como Montañas Azules es uno de los recursos turísticos que más visitantes atraen al año. Deben su nombre a una curiosa sustancia emitida por los numerosos bosques de eucaliptos que pueblan la zona. En combinación con la atmósfera generan una neblina azulada que otorgan ese peculiar color azul a las montañas.

 

La mejor época del año para visitar éste paraje natural es en primavera y a comienzos de otoño, pues las temperaturas son muy agradables, la atmósfera es más limpia, y el paisaje que se divisa es claro y nítido. Así podremos disfrutar de las numerosas actividades que se realizan en ésta zona como la escalada o el senderismo.

Paradas y actividades imprescindibles

Una de las paradas imprescindibles es la visita al pequeño pueblo de Leura, un maravilloso lugar de árboles y jardines con numerosas tiendas de recuerdos y restaurantes. Desde aquí podemos coger el teleférico más inclinado de Australia, el Scenicscender, que nos llevará por lo más profundo de las Montañas Azules.

 

Otra de las visitas recomendadas son las Cuevas Jenolan. Estas inquietante cavernas prehistóricas esconden un maravilloso tesoro de piedras calizas, ríos subterráneos y laberínticos pasadizos que parecen adentrarse en lo más profundo de la Tierra. No hay que olvidar que son las cuevas más antiguas del mundo y gozan de gran reconocimiento mundial.

 

La imagen más característica de esta reserva natural es sin duda la que forman "Las Tres Hermanas". Se trata de una extraña formación rocosa con tres columnas similares que se sitúa al borde de un acantilado. Las vistas desde aquí son espectaculares y disfrutar de un atardecer desde éste lugar es una experiencia única.