La mejor manera de cocinar mejillones frescos

Una de las recetas más típicas y deliciosas para cocinar mejillones frescos es acompañándolos con una vinagreta de verduras muy refrescante.

El mejillón es un molusco bivalvo muy popular y común en nuestra gastronomía, que contiene muy poca cantidad de grasa y que es rico en vitaminas del grupo B, así como en minerales como el yodo, el calcio, el fósforo, el hierro, el sodio y el magnesio. Además, es muy fácil de preparar y cocinar mejillones frescos, ya que se prestan a infinidad de ricas recetas con las se podrán satisfacer a los paladares más exigentes.

Ingredientes para cuatro personas

  • Para cocinar mejillones frescos a la vinagreta necesitaremos un kilo de mejillones frescos, un vaso de vino blanco, un pepino pequeño, medio pimiento rojo, medio pimiento verde, media cebolla, un tomate, un limón, dos cucharadas de vinagre, seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y una pizca de pimienta.

Elaboración

  • Antes de cocinar mejillones frescos, estos se deben limpiar muy meticulosamente. Para ello, empezaremos rascando los mejillones con un cuchillo por la parte que no tenga filo con el fin de eliminar las incrustaciones adheridas a sus valvas, luego les retiraremos las barbas y, finalmente, los lavaremos con abundante agua fría.
  • El proceso para cocinar mejillones frescos empieza al introducirlos en una cacerola, regándolos con el vaso de vino blanco y dejándolos que se vayan abriendo poco a poco, a fuego vivo, durante cuatro o cinco minutos con la cacerola tapada. Pasado este tiempo, retiraremos los mejillones, los escurriremos y desecharemos aquellos que permanezcan cerrados, pues es señal de que no están en buenas condiciones. Cuando se hayan enfriado un poco y estén tibios y fáciles de manejar, eliminaremos la valva sobrante y los reservaremos.
  • A continuación, limpiaremos los pimientos, retirándoles sus semillas, y los cortaremos en dados pequeños. Pelaremos el tomate y la cebolla y los picaremos, haciendo lo mismo con el pepino. Después, verteremos el vinagre en un bol, añadiremos una pizca de sal y lo batiremos todo un la ayuda de un tenedor o unas varillas para que se disuelva bien. Seguidamente, agregaremos el aceite de oliva virgen extra y un buen pellizco de pimienta, y seguiremos batiendo hasta obtener una salsa emulsionada.
  • Finalmente, dispondremos los mejillones en una fuente, repartiremos por encima el picadillo de las hortalizas y los regaremos con la salsa vinagreta. Antes de servirlos, es conveniente dejarlos macerar dos horas, como mínimo, en el frigorífico para que los mejillones se empapen bien de todos los sabores. El punto de distinción consestirá en decorar el plato con el limón cortado en cuartos o en rodajas.