Las empresas nacionales españolas se expanden en América Latina.

Es importante notar que las empresas nacionales españolas están consolidadas en los más variados rubros que el mercado de América Latina puede entregar, lo que beneficia a numerosas personas pertenecientes a distintos ámbitos.

Es notoria la influencia de estas empresas, ya que son alrededor de 400 las empresas nacionales españolas que tienen presencia activa en el mercado de América Latina, facturando al año más de tres millones de euros y participando en cerca de 2.289 firmas latinoamericanas.

Los países latinos con más empresas españolas
Las compañías españolas se concentran mayormente en los países con mayor actividad económica de la región, estos países (México, Argentina, Brasil y Chile) concentran el 67,6% de las operaciones. Chile es el país que proporcionalmente recibe mayor número de operaciones de nuevos entrantes.

 

Mayormente, las empresas españolas se concentran en rubros como la energía, la ingeniería, la construcción y las instalaciones. Esto implica obviamente que la región no deja de ser atractiva para las empresas nacionales españolas que se consolidan en este territorio desde la década de los 90.

Interpretaciones estadísticas de las inversiones españolas
Existen datos estadísticos que demuestran que los flujos de inversión exterior de las empresas españolas hacia América Latina superan a los flujos dirigidos hacia las demás áreas geográficas. Cada año crece el número de empresas nacionales españolas que invierten o se insertan a estos mercados.

 

A partir de 2001 se ha producido una notable entrada de empresas pertenecientes a una pluralidad de sectores, entre los que destacan los servicios a empresas, que han presentado unas pautas de comportamiento diferente al de las empresas latinoamericanas. En concreto, estas empresas tienden a realizar operaciones de nueva planta, mientras que las establecidas con anterioridad han manifestado una mayor propensión a realizar adquisiciones y concesiones administrativas.
Lo notorio es que a partir de 2001 se observa una menor intensidad inversora en Latinoamérica por parte de las empresas que operan en sectores regulados, porque las empresas españolas cuentan con una implantación ya relevante y optan por invertir en otras áreas con menor implantación. Sin embargo, esto no significa que dejen de invertir.

 

Por todo esto, las empresas nacionales españolas forman un rol importante en el futuro económico de la zona, sus acciones cambiarán día a día la economía latinoamericana.