Las propiedades del cadmio son muy similares a las del zinc

Aunque sus nombres sean muy diferentes, las propiedades del cadmio y del zinc poseen una gran similitud

Cadmio y zinc son ambos metales de transición situados en el mismo grupo en el grupo 13 de la tabla periódica, por lo que las propiedades del cadmio son análogas a las del zinc.

Ambos metales poseen un gran poder reductor
Entre las propiedades del cadmio, una de las principales es su capacidad de oxidarse fácilmente, convirtiéndose en el catión dipositivo cadmio, reduciendo a otra sustancia presente en el medio, por lo cual se dice que tienen poder reductor. Esta propiedad los hace muy útiles para formar parte de baterías y pilas, tanto a nivel doméstico como industrial.

Ambos reaccionan de forma reversible
Esta propiedad del cadmio y del zinc los hace adecuados para formar parte de baterias y pilas recargables, pues al reaccionar los reactivos se genera energía, y al apicarles energía a los productos de reacción, se regeneran los reactivos, volviendo a poder ser usados para generar energía, lo cual es el mecanismo de funcionamiento de las baterías y pilas recargables.

Ambos generan dióxidos al oxidarse
Las propiedades del cadmio ante la oxidación son idénticas a las del zinc, pues ambos al oxidarse, es decir, al reaccionar con oxígeno, generan el correspondiente dióxido. Para el cadmio se denomina dióxido de cadmio, y para el zinc, dióxido de zinc. Éstos dióxidos tienen numerosas aplicaciones.

Características metálicas similares
Las propiedades del cadmio y las del zinc en este aspecto son idénticas: ambos se presentan como un metal blanco azulado, maleable y dúctil.

Ambos, por su gran capacidad de depositarse mediante procesos electroquímicos sobre otros metales, son idóneos para realizar galvanización, lo cual unido a las propiedades del cadmio, que también posee el zinc, de oxidarse más fácilmente que otros metales como el hierro, los hace muy útiles para recubrir otros metales por galvanización, con el objetivo de servir como protección frente a la oxidación, pues al oxidarse ellos antes, evitan la oxidación del otro metal, lo cual tiene aplicaciones importantes como proteger la carrocería de un coche, galvanizando el hierror de la carrocería con zinc.