Levadura casera de harina de trigo

Se puede conseguir levadura casera de harina de trigo a partir de un sencillo proceso de crecimiento y desarrollo de la levadura natural.

Es probable que fueran los egipcios quienes empezaron a usar estas levaduras caseras  para hacer pan, ya que por aquel entonces no fermentaban el pan. En la década de los 40 se comenzó a comercializar la levadura seca granulada que tiene muchas ventajas ya que tarda en caducar muchos años y su almacenamiento es muy fácil; además de las ventajas que proporciona su utilización y el acortamiento del tiempo de fermentación.

 

Ingredientes para 1 kilo de levadura casera

  •  250 gr. de harina, 15 gr. de levadura de panadería, 600 cl. de agua caliente.

 

Proceso para elaborar levadura casera

  • La levadura casera puede darle a nuestro pan un gusto tradicional. Debemos conseguir que la masa fermente llevando la levadura natural hasta el denominado como “masa madre”, a partir del cual podremos elaborar nuestro propio pan. De esta forma daremos a nuestro producto un inconfundible sabor y aroma a pan tradicional.

 

  • La mezcla resultante debería poder sustituir a la levadura de las panaderías. Para la correcta mezcla hay que usar una parte de levadura madre por cada cuatro partes de harina. No obstante hay que decir que el proceso de elaboración de levadura casera puede ser un tanto incontrolable en su resultado.

 

  • Comenzaremos mezclando harina o patatas hervidas con agua y también puede añadirse azúcar. La masa resultante puede tener una larga duración si nos dedicamos a añadir agua o harina cada vez que hacemos uso de una porción de la misma.

 

  • Hay que tener en cuenta que las cantidades a añadir serán siempre en proporción a las ya utilizadas. En el caso en que no usemos la masa al menos una vez a la semana, tiraremos la mitad de la misma y añadiremos su equivalente de harina y agua.

 

Detalle del proceso de elaboración

  • Procederemos a la mezcla de la levadura con el agua utilizando un recipiente grande. Después esparcimos la harina sobre la mezcla resultante y batimos hasta conseguir una pasta. Cubrimos con papel de aluminio o similar y dejamos que fermente en un lugar cálido al menos durante 24 horas.