Llevar el portátil a clase: pros y contras

La tecnología es una herramienta de apoyo para los estudiantes, es por esta causa que es usual llevar el portátil a clase como un elemento de trabajo y consulta

En la actualidad es muy común encontrar a las personas conectadas gran parte de su tiempo con elementos electrónicos, entre los cuales están los de tipo informático. Llevar el portátil a clase puede generar muchas ventajas como opción adicional durante el proceso de aprendizaje, pero también puede ser un factor distractor e inseguro.

Ventajas o pros
Los portátiles son muy utilizados en todo el mundo por millones de personas, ya sea para el trabajo, el estudio o simplemente por diversión. En el ámbito escolar, se hace necesario tener de manera permanente una herramienta de consulta o de trabajo que facilite muchas de las actividades académicas propias de estas instituciones.

Entre las ventajas de llevar el portátil a clase está la de poder aportar información adicional o despejar dudas sobre temas que exponga el profesor. Además está la facilidad de tomar apuntes directamente en la computadora, guardarlos inmediatamente y hacer correcciones sin necesidad de preocuparse por borradores o correctores de papel. En consecuencia, también se puede compartir información de manera casi instantánea con los compañeros. Por último, al llevar un portátil a clase se puede acceder a Internet en todo momento, gracias a la conexión Wi-Fi con la que cuentan todas las instituciones educativas.

Desventajas o contras
Así como las computadoras pueden ser de gran ayuda, también tienen un aspecto negativo para el estudiante. Uno de estos puntos es que se pueden convertir en un enorme distractor al llevar el portátil a clase, ya que en lugar de prestar atención a la cátedra que se dicta, se puede desviar la mirada a juegos o chats online. Además, las notebooks son muy codiciadas por los maleantes que siempre estarán al asecho en cualquier parte en donde vean estos equipos.

Otra de las desventajas es que al llevar el portátil a clase hay que empacar el mouse (ya que el touchpad es una verdadera molestia), la fuente, el pendrive y la batería, que generalmente dura entre 2 o tres horas las de mejor calidad. Con respecto al empaque, hay que conseguir un maletín muy especial que lo proteja de posibles golpes que la inestabilicen y del agua en caso de presentarse lluvias mientras se transita en la calle. Adicional a esto, el aparato debe pasar inadvertido en un estuche que no sea el típico de notebooks por seguridad ante posibles robos.