Los mejores consejos para diseñar un cuarto de baño

El cuarto de baño es una zona íntima del hogar que puede estar en contacto con personas de fuera, por tanto es necesario un equilibrio entre privacidad y diseño.

Hace siglos que el mundo del aseo pasó de estar reservado a exponerse de una forma más clara con la creación del cuarto de baño, estancia del hogar dedicada al cuidado íntimo de la persona. Existen varios factores a tener en cuenta cuando se quiere diseñar un cuarto de baño, y estos se deberán valorar antes de comenzar a realizar el proyecto.

El espacio

Quizá el espacio del cuarto de baño sea uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Dependiendo del espacio con que se cuente se podrán colocar más o menos elementos. Por ejemplo, no es lo mismo colocar una bañera de rincón que un plato de ducha.

 

Indudablemente el gusto por unos elementos u otros será el que decida finalmente, pero nadie puede negar que saber si contamos con un espacio pequeño, grande o mediano puede influir determinantemente en la decisión de nuestra composición.

 

En los cuartos de baño más pequeños será más conveniente colocar platos de ducha, e incluso prescindir de este elemento dejando tan sólo lo propio de un aseo. En las estancias medianas y grandes se podrá jugar mucho más con la composición, añadiendo una bañera amplia o incluso, en algunos casos, las dos opciones.

El estilo

El estilo está estrechamente relacionado con el espacio de la estancia. Hay estilos rústicos que podrían recargar demasiado un cuarto de baño pequeño, al que sin duda alguna se acoplará mejor un estilo minimalista y actual.

 

No obstante, nuevamente se imponen los gustos del cliente al ajuste del espacio. Estos han dado lugar a estilos mixtos, un mestizaje de formas que pueden originar un "rústico pero minimalista" apto para todos los espacios.

La elección de los colores

Quizá la parte más subjetiva del diseño de un cuarto de baño sean sus tonalidades. Nuevamente habrá que tener cuidado de no recargar con colores fuertes las estancias pequeñas, imponiéndose unos tonos pasteles y claros que siempre hacen el espacio más grande al ojo humano.

 

En la actualidad, los colores por excelencia son los chocolate y los grises, mezclados, eso sí, con tonalidades mucho más claras que puedan hacer un contraste de texturas y ambientes dentro del cuarto de baño. Es habitual encontrar paredes lisas de un tono más apagado contrarrestadas por una pared principal pintada con un tono o con un alicatado mucho más fuerte.