Los mejores desayunos: cómo hacer mermelada casera

La mermelada casera es una de las variedades dulces que mejor complementan los desayunos y meriendas, la ventaja es que se pueden preparar con cualquier fruta.

La mermelada casera es la preferida de las amas de casa a la hora de escoger algo muy sano para el desayuno gracias a su sencilla preparación y también a su sabor natural que es un verdadero deleite para el paladar. Lo más importante es escoger una fruta que se encuentre en cosecha, no solamente para ahorrar en gastos, sino para poder hacer una buena cantidad de mermelada, ya que generalmente se consumen grandes cantidades de fruta en el proceso.

Pasos para la preparación

  • Como primera medida se escogen dos kilos de alguna fruta que pueden ser fresas, ciruelas, duraznos, moras, higos o manzanas. El siguiente paso es partirlas en pedazos pequeños y se colocan en un bol con un kilo de azúcar dejándola reposar durante toda la noche.
  • Al siguiente día para empezar la preparación de la mermelada casera se coloca toda la fruta con el azúcar en un recipiente a cocinar sin agregar agua, ya que la fruta con la ayuda del azúcar ha soltado todo su líquido.
  • En este punto se debe cocinar en fuego medio revolviendo constantemente la preparación hasta obtener un almíbar muy espeso, se calcula un periodo aproximado de una hora, una vez que comience a hervir. Es muy importante no dejar de revolver con una cuchara de palo para evitar que se pegue la fruta en el fondo de la olla y como consecuencia, le dé a la mermelada un sabor a ahumado. Cuando pase este periodo de tiempo se saca del fuego y se deja reposar por una hora más hasta que se enfríe completamente.

Recomendaciones finales

  • Para terminar con la mermelada casera lo más aconsejado es guardarla en frascos limpios de vidrio que permitan su mayor conservación en la heladera, además ésta debe ser consumida en un periodo no mayor a una semana, ya que al ser un proceso manual carece de conservantes. Finalmente, esta mermelada casera puede ser untada en pan, queso, galletas o bollería.