Los mejores destinos para desconectar del mundo

Alejarse del mundanal ruido y desconectar de los problemas de la vida diaria es fundamental para evitar las consecuencias del estrés prolongado y volver con fuerza a la actividad diaria.

Imaginarse tumbado en una hamaca, con una bebida refrescante, en un lugar paradisiaco, rodeado de montañas nevadas, en medio de una cultura exótica y desconocida, caminando por verdes y profundos bosques interminables o surcando mares desconocidos es el primer paso para que se haga realidad y, así, poder desconectar del mundo.

Los mejores destinos para desconectar fuera de España

Aunque parezca que no hay más lugares en todo el planeta que el trabajo y el hogar, ha llegado el momento de desconectar de la rutina, así que qué mejor que ir en vacaciones a algún bello y relajante lugar escondido. La primera imagen que llega a la mente es alguna isla perdida en el Pacífico, aunque en la montaña se pueden encontrar sitios mágicos y con encanto también.

 

El Macizo de Jungfrau, en los Alpes Suizos, es un lugar de alta montaña que permitirá al viajero desconectar y disfrutar de un paisaje encantador totalmente alejado de la realidad de la ciudad. En un paraje más frío aún se encuentra en la Laponia Finlandesa, un lugar de pura naturaleza para practicar deportes de invierno.

 

Otro lugar exótico para desconectar, donde se encuentran playas impresionantes, está en Papua, Nueva Guinea. Tampoco se puede olvidar la isla tropical de Bora Bora, en la Polinesia francesa, o las islas Seychelles. En Canadá se pueden visitar los rincones más vírgenes del planeta, como el Parque Nacional Jasper o el Parque de Yellowstone.

Desconectar visitando España

No hace falta viajar por Europa o por islas recónditas para desconectar de todo, en España hay lugares impresionantes donde poder encontrar la tranquilidad y paz anheladas. Claro ejemplo de ello son las Islas Canarias. Allí, las islas más occidentales como La Gomera, El Hierro o La Palma, son verdaderos paraísos y no tan invadidos de turistas como las demás.

 

Ir en otoño al Valle de Ordesa, en El Pirineo Aragonés, permitirá visitar uno de los Parques Naturales más bellos de Europa sin la cantidad de gente que concurre en verano o en invierno, pudiendo disfrutar de la gama de naranjas, marrones y dorados propios del otoño. Muchos pueblos de montaña de Asturias o Galicia son también lugares donde poder desconectar del mundanal ruido y el ajetreado ritmo de la ciudad.