Los mejores ejercicios para mejorar la elasticidad

Es un mito el no poder ser más elástico, para mejorar la elasticidad basta ser constantes y utilizar la respiración para relajar nuestros músculos.

Existen varios ejercicios para mejorar la elasticidad, pero todos ellos se basan en una sola cualidad, la constancia. Para mejorar la elasticidad debemos de comprometernos con el entrenamiento que elijamos, además de darle un descanso a nuestro cuerpo para no sobre entrenarlo o lastimarlo.

Los básicos en elasticidad

Antes de iniciar cualquier estiramiento es necesario realizar mínimo 15 minutos de calentamiento, puede ser una caminata a paso moderado, además podemos ejecutar movimientos circulares en las articulaciones que formarán parte del trabajo de estiramiento. Cuanto más calientes tengamos los músculos será más fácil que ellos trabajen.

 

Mejorar la elasticidad no es cosa de un solo día o un par de semanas, se requieren meses de trabajo conjunto entre ejercicios físicos y alimentación, debemos de estar bien hidratados, además de comer adecuadamente. Se recomienda ingerir altas cantidades de omega-3 que se encuentra en los pescados, además de seleccionar alimentos que permitan el drenaje de las articulaciones como la piña.

Algunos ejercicios para mejorar la elasticidad

Para mejorar la elasticidad de la espalda colocaremos las palmas de las manos en el suelo así como la punta de los pies y elevaremos la cadera lo más alto posible metiendo la cabeza entre los brazos. Podemos realizar este ejercicio siete veces con lapsos de tiempo de 15 a 60 segundos (dependiendo de nuestra condición).

 

En lo que respecta a las piernas un ejercicio muy efectivo es formar una una letra "L" con nuestras piernas apoyadas en una pared y nuestra espalda en el piso, dejar que las piernas caigan en forma de "V", debemos de realizarlo gradualmente sin ejercer presión, durante unos cinco minutos. Después nos colocaremos sentados con nuestras piernas juntas y estiradas, bajaremos los brazos hacia el frente para tocar los pies.

 

Con constancia y paciencia los resultados serán notorios en pocos meses, debemos recordar que forzar nuestros tendones al máximo resultará contraproducente, pues tenemos que ser graduales cuando se trata de flexibilidad para evitar una o más lesiones.