Los mejores instrumentos musicales para los niños

Los instrumentos musicales son una buena forma de estimular a los pequeños, para que cuando sean mayores, puedan desarrollar habilidades musicales asombrosas de manera prematura.

No cabe duda de que cuando tenemos nuestro primer niño pequeño, siempre estamos pensando en cuál puede ser la mejor manera de estimularlo. Lo cierto es que existen muchas formas de hacerlo, desde jugar con él con pequeños peluches, jugar con puzzles en los cuales debe meter una pieza con una determinada forma en su hueco correspondiente, o quizás la alternativa más cara pero a la vez más educativa e instructiva: los instrumentos musicales.

La elección del instrumento
Cuando los niños son pequeños obviamente no deciden el instrumento que desean tocar de mayores. Es importante que decidamos qué instrumento musical le puede convenir, y quizás el que más puede desarrollar la creatividad del niño es la batería.

En grandes almacenes en los que vendan juguetes podemos comprar baterías de juguete, que simulan una batería real, con su sillín, sus timbales, y sus baquetas.

 

El niño comenzará a tocar sin saber que realmente está tocando instrumentos musicales. Comenzará dando golpes a los diferentes timbales, y se sorprenderá con el sonido que emite cada uno de ellos. Al principio, dará esos golpes sin criterio ninguno, pero a medida que pasa el tiempo, veremos cómo el pequeño se siente más atraído por el sonido de algunos tambores, los cuales usará más que los demás.

Puede que con el paso del tiempo, y quizás no sea demasiado tiempo el que necesite el pequeño, comience a crear sus propias melodías, de seis o siete golpes, y las irá repitiendo una y otra vez.

La importancia de tocar instrumentos musicales
Que el niño a una edad temprana comience a practicar con instrumentos musicales, estimulará su faceta musical, lo que lo hace muy propenso a ser capaz de conseguir dominar el instrumento a una temprana edad.

Cuanto más pequeño sea un niño, más fácil es que consiga asimilar un instrumento, ya que los estímulos que reciba con el mismo son captados y asimilados muy rápido. Es por eso que si queremos jugar con los niños con instrumentos, no es mala idea empezar con una batería.