Los mejores juegos al aire libre para las fiestas de cumpleaños

Los juegos al aire libre son un recurso imprescindible para animar cualquier fiesta infantil, ya que hará que todos los invitados sean partícipes de la celebración y logren pasar una tarde de lo más entretenida.

Si desea convertir una fiesta infantil de cumpleaños en una tarde inolvidable, tanto para el cumpleañero como para el resto de invitados, es conveniente haber hecho una buena preparación, cuidando al máximo todos los detalles. A parte de no olvidar los elementos indispensables como son la clásica tarta de cumpleaños, las velas o la decoración, es importante organizar una serie de actividades y juegos al aire libre para que los más pequeños de la casa se diviertan y pasen un rato agradable disfrutando de la compañía de sus amigos.

La piñata

Este es uno de los juegos al aire libre más típicos de las fiestas de cumpleaños y consiste en comprar o fabricar de forma casera, una piñata vacía y llenarla con confeti de colores, caramelos y pequeños regalitos, como puede ser una caja de lápices de colores para cada niño o una miniatura de alguno de sus personajes favoritos. Cuando esté totalmente llena, se deberá colgar de un sitio lo suficientemente alto.

El juego empieza vendándole los ojos al cumpleañero, quien, con la ayuda de las indicaciones de los demás niños, deberá romper la piñata dándole golpes con un palo para que, así, todos puedan recoger los regalos que escondía en su interior.

Las sillas musicales

Uno de los juegos al aire libre que más gusta a los niños es el de las sillas musicales. Para realizarlo, necesitaremos una silla menos que el número de niños que haya en la fiesta y un equipo musical en el que se pueda poner alguna canción infantil.

Para empezar a jugar, se colocan las sillas en círculo, los niños a su alrededor y se enciende la música. Mientras esta vaya sonando, los pequeños tienen que ir dando vueltas a las sillas, todos hacia el mismo sentido y un adulto les irá dando indicaciones, como "cambio de sentido" o "todos a la pata coja" y los niños deben obedecer y seguir rodando. En el momento en que el adulto apague la música, los niños deben sentarse en alguna de las sillas y, el que se quede sin ella, estará eliminado.

A continuación se retirará una silla y se volverá a repetir el proceso hasta que sólo quede un vencedor.

Como las sardinas

Esta actividad lúdica es una versión de otro de los juegos al aire libre más conocidos, el escondite. En este caso, todos los niños cuentan hasta un número predeterminado en voz alta y con los ojos cerrados, mientras uno se esconde.
Terminada la cuenta, los niños salen a buscar al que se ha escondido y, quien lo haya, se oculta sin que nadie lo vea en el mismo lugar. A ellos se irán sumando los demás, acabando todos apretados como sardinas hasta que el último logre dar con todos.