Los mejores modelos de alfombras para casas rústicas

Las alfombras son objetos textiles que aportan calidez, recogimiento y comodidad y son muy utilizadas en las casas rústicas para crear rincones muy especiales

Los colores suaves son ideales para las casas con estilo rústico. Las alfombras de colores suaves sobre unas baldosas cocidas de barro siempre crean un ambiente muy acogedor y cálido si se complementa junto a unos cestos de mimbre con flores secas y unos muebles de madera rústicos. Algunas, por su diseño y colores, son ideales para decorar una estancia rústica.

Las alfombras étnicas y los tapices mexicanos

Las alfombras étnicas forman un conjunto perfecto sobre estancias pintadas con colores pasteles y decoradas con muebles de madera oscuros. Sus tonos son colores que parecen apagados o polvorientos, como si estuvieran sucios. Son tejidos que suelen utilizar los amarillos muy suaves, los ocres, los azules y lilas grisáceos, los verdes pálidos y el beige claro.

 

Los tapices mexicanos son muy vistosos por sus diseños y suelen ser económicos. Son ideales para decorar y dar calidez a un pasillo con poca luz o a un pequeño recibidor donde se convertirá en el punto de atención.

Las alfombras persas

La alfombra persa es ideal para decorar estancias como salas de estar y comedores. Suelen estar tejidas con tono de ocres y marrones, aunque pueden incluir, también, algunos azules y rojos. Es una delicia poder pasear sobre ellas con los pies desnudos y poder sentarse en un lugar tan cómodo, pues tienen el pelo largo y muy denso.

 

Aunque las verdaderas alfombras persas suponen una gran inversión económica, existen en el mercado diferentes imitaciones con los que se puede obtener resultados muy atractivos, sugerentes y cálidos.

Los Kelims

Los Kelims originales son alfombras que proceden de diversos países del Oriente Medio. Están tejidas pero resultan planas y no tienen pelo. Sus colores más habituales son los grisáceos y los tonos ocres, colores ideales para la decoración de una casa de campo.

 

Estas alfombras, además de utilizarse como tal, se pueden emplear como tapete de una mesa sobre la que se dispone un jarrón de flores frescas o pueden usarse como un tejido que cubra y proteja los respaldos de los sillones o los sofás.