Simplemente conociendo algunos trucos podrá hornear galletas de la fortuna de una forma sencilla y económica en su propio hogar.
Las galletas de la fortuna son un clásico de la repostería, que se compone de una oblea de galleta doblada, en cuyo interior se esconde un mensaje secreto, escrito sobre una pequeña tira de papel que sobresale por los bordes. Usted puede hornear galletas de la fortuna de forma artesanal, pues los ingredientes son muy comunes en la cocina.
Ingredientes necesarios
Para hornear galletas de la fortuna se necesitan tres claras de huevo, 100 gramos de azúcar, 100 gramos de harina, 60 gramos de mantequilla o de margarina derretida, y cuatro gotas de esencia de vainilla.
Un secreto para obtener galletas de textura fina es emplear azúcar glas o azúcar impalpable.
Procedimiento
- Se baten las claras, el azúcar, la harina y la esencia hasta obtener una mezcla homogénea. La mejor manera de lograr que no se formen grumos es batir las yemas, y mientras se baten, añadir, poco a poco y sin dejar de batir, el azúcar, la harina y, finalmente, la esencia de vainilla y la margarina o mantequilla derretida, las cuales se pueden fundir fácilmente en una taza apta para microondas, poniendo un minuto a potencia media.
- Se tapa la mezcla y se deja reposar cuarto de hora, tras lo cual estará la masa preparada para hornear galletas de la fortuna.
- Para ello se coloca la pasta, con la ayuda de una cuchara sopera, sobre una placa engrasada con grasa sin sabor, o con la misma margarina o mantequilla usada para la masa, formando círculos de unos cuatro dedos de diámetro.
- En el horno precalentado a 270º durante diez minutos, se introduce la bandeja con la masa, y se hornea siete u ocho minutos a 180ºC, tras lo cual se sacan con espátula y se les introduce el mensaje, que ya tendremos preparado desde antes de empezar a hornear galletas de la fortuna, y se las dobla por la mitad, juntando las puntas.
- Lo adecuado es hornear las galletas de cuatro en cuatro para poderlas doblar antes de que se enfríen, pues si se manipulan frías en vez de doblarse, se rompen.