Madagascar: turismo en una de las islas más grandes del mundo

La antigua colonia francesa de Madagascar es un destino muy poco típico, con lugares que sorprenderán al viajero y especies únicas en el mundo. Una isla paradisíaca entre Asia y Africa.

Madagascar es una gran isla ubicada en el Océano Índico, al oeste de África y al este de la India. La isla más grande de África conserva especies originales y también paisajes imposibles de encontrar en cualquier otra parte del planeta. Es también una de las islas más grandes del mundo y en proporción, también una de las menos pobladas.

Madagascar, antigua colonia francesa

Esta isla es además un país que antaño estuvo conquistado por los franceses, de los que conservan numerosas tradiciones y, aunque su idioma es el malgache, todos en la isla hablan también francés.

 

La capital, Antananarivo o Tana, es una ciudad muy poblada y bulliciosa, su visita es inexcusable. Es un buen lugar para pasear por calles empinadas y escalinatas. Es recomendable visitar el Analakely con sus mercados callejeros, clubes nocturnos, iglesias, antiguos edificios coloniales y callejuelas que desembocan en las ruinas del Rova. En la capital de Madagascar es también recomendable la visita al Parque Botánico y al Zoológico de Tsimbazaza.

 

Uno de los lugares más famosos es Nossi-Bé, con una oferta inmejorable de buenos restaurantes, lugares de ocio nocturno y actividades subacuáticas. Otros lugares cercanos a visitar son la Reserva Natural de Lokobe, los lagos de los cráteres y el monte Passot.

 

La Reserva Natural de Tsingy en Bemaraha, en la costa oeste y el Parque Nacional de Montaña de Ambre son otros dos destinos naturales muy a tener en cuenta. En este último pueden verse hasta siete especies de lémures y es un lugar ideal para la práctica del senderismo.

 Madagascar, un destino diferente

La ciudad de Fianarantsoa, y en ella la Basse-Ville, es una zona muy humilde pero muy animada y para las compras hay que visitar la Nouvelle-Ville. Los mejores lugares para el buceo están en las islas alrededor de Nossi-Bé, en donde hay caminos salvajes ideales para la práctica del ciclismo.

 

Existe también la posibilidad de avistar ballenas en programas organizados que también contemplan senderismo y fotografía. El senderismo hay que practicarlo en la zona de Tolognar, al sur de Madagascar y la fotografía tiene dos escenarios principales, la costa oeste en Île Ste-Marie y los parques nacionales.