Madres primerizas: consejos para el momento del parto

El momento del parto es sin duda el que más miedo le provoca a las madres primerizas. Por ello, los preparativos son imprescindibles para alivianar el estrés, combatir los medios y lograr un buen alumbramiento.

El momento más esperado para toda mujer embarazada sin duda alguna, es el parto. Conocer a ese esperado bebé, tocarlo, corroborar que está sano y por supuesto, colmarlo de amor. Sin embargo, a pesar de las ansias, suele venir acompañado de ciertos miedos. Por ello, es recomendable que toda madre esté preparada física y mentalmente para el nacimiento.

Durante el embarazo

Toda mujer espera tener un parto adecuado. Para ello, durante el embarazo se pueden incluir ciertas rutinas que ayudarán a la embarazada a ir preparándose para ese momento especial. Una buena alimentación es primordial, al igual que realizar ejercicios para embarazadas que le permitan mantener una adecuada condición física. Mientras más sano y en forma esté el cuerpo, más fácil será dar a luz.

 

Es indispensable seguir los estudios de rutina y tratamientos médicos al pie de la letra. Estar al día con las citas para que, en caso de algún inconveniente, se puedan tomar las medidas necesarias con tiempo y los médicos tengan la información necesaria para disminuir al mínimo posibles riesgos. También son útiles los cursos prenatales.

Momento del alumbramiento

Cuando las contracciones indican que el bebé está por nacer, la madre tiene que tener todo listo. Los bolsos con lo necesario para llevar al hospital, la agenda con números telefónicos, los análisis, documentos y todo lo que pueda necesitar. También, con antelación, la casa organizada para el regreso. Con la organización premeditada se puede aliviar en gran medida el estrés, lo cual no es poca cosa cuando se avecina el parto.

 

La respiración es muy importante. Los cursos prenatales ayudan a la mujer a despejar dudas y a guiarlas con los movimientos y los trabajos de respiración que serán una gran ayuda durante el parto. Conviene que la madre, haya visto con antelación videos de partos y absorbido toda la información posible para entender los procesos y ser conciente de lo que está pasando con su cuerpo, así como de la naturalidad del hecho. Además, tener decisiones hechas sobre puntos como la aplicación o no de la anestesia.