Manual de masajes para drenaje linfático

Desde la comodidad del hogar se puede mejorar visiblemente la apariencia de la antiestética celulitis en los muslos, aplicándose uno mismo un drenaje linfático manual.

El drenaje linfático es una técnica de masajes suaves y superficiales, mediante la cual se pueden drenar los líquidos bloqueados en el tejido subcutáneo que forman la “piel de naranja” o celulitis. Aunque este bloqueo del sistema linfático se puede dar por diversas razones, generalmente es por mala circulación, inadecuados hábitos alimentarios y sedentarismo.

Sistema linfático
El sistema linfático es una parte integral del sistema circulatorio y el encargado de, a través de las linfas, transportar nutrimentos como los lípidos y distribuir correctamente los glóbulos blancos. También es el encargado de llevar los desechos celulares, glóbulos de grasa y proteínas al torrente sanguíneo, con el fin de que las sustancias no necesarias para el cuerpo, sean posteriormente eliminadas.

 

Sin embargo, cuando hay problemas circulatorios en el cuerpo, ya sea por deficiencias en el hígado, el corazón o los riñones, se presenta retención de líquidos generalmente en el tejido subcutáneo, dando paso a la formación de edemas. En estos casos, los desechos ya no pueden ser conducidos correctamente hacia la circulación sanguínea y se forma la celulitis, pesadilla de muchas mujeres. En estos casos, se requiere recurrir al drenaje linfático.

Masajes contra la "piel de naranja"

  1. El primer paso para realizar un drenaje linfático, consiste en imprimir un diagrama del sistema linfático donde se muestre la correcta ubicación de los ganglios. Tener una imagen visual es de gran ayuda para encontrar los puntos donde se va a trabajar; afortunadamente, en Internet se pueden encontrar varias imágenes.
  2. Como segundo paso, hay que identificar las zonas bloqueadas del muslo y dividirlas en partes. La primera parte será la más próxima al tronco y la segunda la más alejada. Hay que tener en cuenta que siempre se va a trabajar primeramente con los miembros más cercanos al tronco. Es importante ir realizando el drenaje linfático en este orden.
  3. Una vez limitada la zona donde se va a trabajar, se realiza un masaje suave y superficial en los ganglios con el fin de estimularlos. Después del masaje, se coloca la palma de la mano en la primera parte a tratar y con una leve presión que impida que la mano se deslice con extrema facilidad, se arrastra la mano hacia los ganglios inguinales. El movimiento se puede repetir de 8 a 12 veces en 10 series.
  4. Realizado este drenaje linfático en ambos lados del muslo, se puede continuar en las rodillas, en el resto de la pierna y en los pies. El trabajo consiste en los mismos movimientos, de la zona a trabajar hacia los drenajes linfáticos con el objetivo de que sean llevados los líquidos hacia el torrente sanguíneo para su posterior debida eliminación.