Manual para trabajar el lenguaje corporal en una entrevista

Una de las cosas más importante para una persona es su realización profesional y para poder optar a un buen trabajo, el lenguaje corporal puede ser un factor decisivo.

En la sociedad actual la posición que se ocupa dentro de ella depende en gran parte del trabajo que se desarrolla. Tal competitividad se refleja en unos procesos de selección de personal que son cada vez más minuciosos y estrictos, es por esta razón que el lenguaje corporal que se utilice en una entrevista laboral es definitivo para obtener el puesto de trabajo deseado.

Impresionar a primera vista

  • No hay una segunda oportunidad para una primera impresión, es por ello que los gestos, las miradas y la desenvoltura física dice mucho de una persona a la hora de hacerle una entrevista laboral. Para salir invicto de ellas el secreto está en utilizar un lenguaje corporal adecuado.
  • Uno de los aspectos que más contribuyen a un correcto lenguaje corporal es un buen vestuario, que sea acorde a la seriedad de la ocasión. Se recomienda presentarse impecable, ya que esto impactará al momento de la presentación. 

El lenguaje corporal a través de pequeños detalles

  • Es importante estar atento a quien esté realizando la entrevista, esto se transmite mirando directamente a los ojos del entrevistador, sin llegar a bajar la mirada, ya que si esto llega a pasar lo que está diciendo es que no le cree a quien le esta hablando. Y por nada del mundo se frote las manos, ya que esto delata a una persona impaciente.
  • Por mucha confianza que le inspire el entrevistador no hay que cruzar los brazos, ya que esto denota una personalidad defensiva o cerrada, mucho menos hay que llevarse los dedos a la boca puesto que éste es el típico gesto cuando una persona esta mintiendo.

Posturas más importantes

  • Hay posiciones del cuerpo que hablan por sí mismas, por ejemplo, el caminar erguido trasmite una gran seguridad en sí mismo. Se aconseja hacer movimientos con seguridad, firmeza y evitar en lo posible gestos como tocarse la nariz o la quijada. Así mismo, es importante que sus manos permanezcan a la vista y relajadas.
  • Una vez sentado frente del entrevistador hay que mantener la espalda ligeramente derecha, las piernas en un ángulo de noventa grados y los pies firmes en el suelo sin que realicen ninguna clase de movimiento.

Conversación distentida

  • También es importante mantener el rostro muy relajado y sonreír cuando se considere conveniente. En una entrevista haya que llevar una conversación como cualquier otra, esta es la mejor forma de estar tranquilo y mantener un buen lenguaje corporal.