Media milla transformada a otros sistemas métricos

Cómo transformar media milla y cualquier otra medida a otros sistemas, con sólo una sencilla operación matemática, y hacer que parezca un juego de niños.

En países como los Estados Unidos se utiliza un sistema métrico distinto, así es habitual que hablen de media milla, cinco pulgadas, tres pies o cincuenta yardas. ¿Qué hacemos entonces a la hora de leer un cartel de tráfico, de comprar ropa de una talla correcta o de decir nuestra altura? Existe una regla de conversión sencilla y fácil de recordar que nos ayudará a pasar a metros, centímetros o kilómetros  sin apenas esfuerzo.

 

Con una sencilla multiplicación
Primero tenemos que encontrar cual es la unidad más adecuada. Es decir, nunca diríamos que un campo de fútbol mide un millón de milímetros o que una persona tiene una altura de 0,000017 kilómetros. Así que la unidad más adecuada en cada caso, es la que expresa la medida de la forma más sencilla (en el caso del campo de fútbol serían 100 metros y en el de la altura de una persona 1,7 metros). Así, normalmente, las millas se transforman en kilómetros, las yardas en metros, los pies en decímetros y las pulgadas en centímetros. 

Si queremos convertir millas en kilómetros, multiplicaremos por 1,6. Así, media milla se transformará en 0,8 kilómetros y dos millas en 3,4 kilómetros. El motivo de esto es que una milla equivale a 1,6 kilómetros. Los factores correspondientes a las otras unidades más comunes son por ejemplo, de yardas a metros, que serían  0,9 metros; de pies a decímetros, convirtiéndose en 3 decímetros; y  de pulgadas a centímetros, que aplicando nuestra regla serían 2,5 centímetros. Sabiendo estos números la conversión se convierte en un juego de niños.

Ahora lo mismo pero al revés
¿Y cómo se pasa de kilómetros a millas? Utilizaremos uno de los ejemplos anteriores para aclarar el procedimiento: hemos conducido 0,8 kilómetros y, por algún motivo, necesitamos saber a cuántas millas se corresponde esta distancia. En este caso dividiremos entre 1,6 y obtendremos el resultado de antes: media milla. Con las demás transformaciones se trata de hacer exactamente lo mismo: dividir entre el factor de conversión, en lugar de multiplicar.