Novatadas en la residencia: trucos para no salir muy perjudicado

Las novatadas en la residencia son un clásico en la universidad que se repiten año tras año y por las que suelen pasar todos los alumnos de nuevo ingreso.

A pesar de que en la mayoría de universidades la normativa de régimen interno de los campus estipulan como prohibidas las novatadas en la residencia y demás instalaciones y recintos; estas suelen seguirse realizando año tras año, por lo cual es conveniente conocer una serie de trucos para esquivarlas o minimizar su efecto.

Consultar a estudiantes de cursos superiores o ya licenciados
Las novatadas en la residencia suelen ser las mismas todos los años, por lo que las personas que ya hayan superado el primer curso las conocen perfectamente. Todos los alumnos universitarios y personas ya licenciadas conocen una o varias novatadas en la residencia, unos por haberlas padecido personalmente, otros por haberlas escuchado de boca de sus compañeros. Consultarles acerca de las novatadas nos permite conocer en qué consisten y cómo evitarlas.

No confiar en veteranos desconocidos
Para poder efectuar las novatadas en la residencia, los veteranos suelen requerir llevarse al novato a una zona aislada, donde no pueda ser ayudado a escapar de la novatada por otros compañeros o profesores. Por ello es importante no hacer caso a alumnos veteranos si pretenden convencernos de ir con ellos a solas a algún lugar apartado. También es adecuado moverse por el campus en compañía de más compañeros novatos de nuestra clase.

Cerrar la puerta con llave y otras precauciones
Gran parte de las novatadas en la residencia se hacen aprovechando que el novato duerme. Desde llenar las zapatillas con pasta de dientes, para que al ponérselas se note pringoso, hasta untar la cara también con dentífrico, para que a la mañana siguiente se amanezca con ella irritada.

 

Otra de las bromas más típicas consisten en atar alguna parte del cuerpo con una cuerda a la pata de la cama, para que al levantarse el novato se caiga; así como cambiar el contenido del bote de champú por tinte de color verde o por pegamento. Todas estas novatadas en la residencia requieren tener acceso a la habitación del estudiante de nuevo ingreso o a su pertenencias personales.

 

Para poder evitar estas situaciones, es conveniente cerrar la habitación con llave cuando no estemos o cuando estemos durmiendo. Así evitaremos o, por lo menos, reduciremos las posibilidades de sufrir este tipo de bromas pesadas.

 

También es adecuado guardar nuestros utensilios de baño, como el peine, la espuma de afeitar, los tampones, las toallas y otros artículos de higiene en un neceser, y no dejarlo en el baño si el mismo no es de uso personal exlusivo ya que pueden producirse cambiazos desagradables.