Oler bien es imprescindible para causar buena impresión

Si verte increíble es importante, oler bien es imprescindible, ya que tu aroma será tu juez.

Como bien es sabido, en cualquier relación es imprescindible hacernos valer de nuestros cinco sentidos, aunque quizá en la primera impresión, sólo participen dos de ellos: la vista y el olfato.

Afortunadamente, para verse bien existen cientos de trucos, ya sea fajas, tacones, maquillaje y ropa elegante. Pero si a pesar de ello, tu aroma no te favorece, es el momento perfecto para decir adiós a la relación. Oler bien es importante.

¿Cómo oler bien sin espantar?
Parece extraño, pero aún muchas personas confunden el oler bien con remojarse en perfume, lo que definitivamente no es necesario. Al contrario, resulta contraproducente pues tanto alcohol hace el mismo efecto que un insecticida. Además podría parecer que se intenta disfrazar un mal olor.

Oler bien es natural
Basta un buen baño con agua y jabón, ropa limpia, pasta dental, desodorante y quizá un ligero perfume. Parecer y estar saludable es el mayor atractivo que una persona pueda poseer. No es necesario gastar fortunas, invertir horas en maquillarse o cambiar de aspecto. Es tan sencillo como verse saludable.

Estar al pendiente de nuestra salud es subestimado por la mayoría de las personas. Se invierte tiempo en planear temas de conversación, maquillaje y accesorios, pero se ignora el poder de las feromonas naturales, del olor a salud, a bienestar.

Además, problemas hepáticos, gastrointestinales y otras patologías, hacen que nuestro aroma se transforme, debido al metabolismo de ciertas sustancias.

Aprovecharse del olor natural, como ya vimos, es imprescindible para causar una buena impresión, pero es importante también jugar con algunos olores frescos y divertidos, según sea la ocasión. Frutas por la mañana, jazmines por la noche, rosas para una primera cita...

No olvidemos que un perfume debe usarse mesuradamente, para que seamos nosotros quien lo usemos, y que no sea él precisamente nuestra carta de presentación. Si es demasiado fuerte, podremos decirle adiós a esas personas que capten nuestro fastidioso aroma.

Ropa limpia, excelente higiene, perfumes discretos y nuestro aroma natural, bastarán para que cualquier persona disfrute nuestra compañía.