Orquídeas: consejos para su cuidado y mantenimiento

Para poder disfrutar de la espectacular floración de las orquídeas durante años es necesario perderles el miedo, ya que se suele decir que son una planta delicada.

Las orquídeas son apreciadas desde la antigüedad, donde se les atribuían propiedades afrodisíacas y medicinales. Hoy en día son valoradas por su maravillosa floración. Hay asociaciones de amigos de las orquídeas, concursos y coleccionistas que dedican gran parte de su tiempo y dinero al cultivo, contemplación y cuidado de estas angiospermas.

Generando un ambiente propicio para el desarrollo de las orquídeas

Existen unos factores ambientales que podemos controlar para mejorar el estado y la conservación de nuestras orquídeas. El origen de estas angiospermas se localiza en las regiones tropicales y subtropicales, por lo tanto tenemos que ser capaces de evaluar unos requerimientos específicos de luz, humedad y temperatura adaptados y regulados con precisión.

 

La luz natural es importante para la floración, pero no de forma directa en las épocas de verano y primavera. Es importante que la humedad en el ambiente sea alta y para conseguirlo, podemos pulverizar agua alrededor o añadir grava en las macetas. Las orquídeas necesitan diferencias en el gradiente de temperatura. Abrir las ventanas para refrescar será suficiente para generar estas diferencias.

Conservación y manutención de las orquídeas

Además de estos factores ambientales, hay una serie de elementos físicos y de mantenimiento que nos permitirán disfrutar de la espectacular floración de nuestras orquídeas durante años sin necesidad de comprar unas nuevas. Estas angiospermas, realizan también la fotosíntesis por sus raíces, por lo que si son de un verde pálido, casi blanquecino, deben ser regadas una vez por semana.

 

El procedimiento para el abonado es muy sencillo. Una vez al mes, se disuelve el producto en el plato de la maceta con agua y se espera a que la orquídea haya absorbido toda la humedad. Para mejorar y fortalecer nuestra orquídea, pudiendo así disfrutar de ella durante años, debemos cortar la flor cuando se seque, por encima de la tercera yema. De esta forma, en unos meses rebrotará de nuevo y con mucho más vigor.