Para qué sirve el té de jengibre: usos cotidianos

Muchas razones para dejar de preguntarse para qué sirve el té de jengibre y comenzar a consumirlo

Antes de que el resto del mundo comenzara a preguntarse para qué sirve el té de jengibre desde hace miles de años en China y en la India se lo consume como infusión. Los beneficios de este preparado son tantos, que resulta curioso que no se lo utilice de manera masiva en occidente.  Las propiedades terapéuticas de este preparado resultan asombrosas. 

Una solución milenaria contra enfermedades y malestar físico
Esta planta que crece en zonas tropicales tiene muchas más bondades que contraindicaciones como para dudar de su incorporación a cualquier dieta. A quien se pregunte para qué sirve el té de jengibre le sorprenderá saber que si se toma este té como aperitivo, resulta ser un efectivo digestivo, ya que estimula los jugos gástricos.

No sólo es el jengibre un eficaz antiinflamatorio, antirreumático y analgésico, sino que es capaz de aliviar los síntomas de la gripe y la tos, en general. Además, controla los mareos y náuseas, protege al estómago de las formaciones ulcerosas, es un valioso antioxidante, combate las infecciones y es un buen preventivo de enfermedades circulatorias y males cardíacos.

Por si todo esto fuese poco, el jenjibre es energizante, estimulante y hasta afrodisíaco. Y si no lo fuese, al menos conviene saber que previene de las incómodas flatulencias, por lo que puede al menos nos podrá ahorrar algún vergonzoso episodio si estamos en pareja.

Múltiples formas de preparación
El jengibre resulta un condimento e ingrediente exquisito en la realización de platos de mesa, además de ser el ingrediente principal de la gaseosa Ginger Ale; pero para quién ya haya solventado sus dudas sobre para qué sirve el té de jengibre, será útil conocer las formas más sencillas de preparar dicha infusión.

Bastará con poner a hervir un poco de agua, agregar unas rodajas de algún cítrico (naranja o limón con cáscara) y luego otras tantas de jengibre. Se puede edulcorar la infusión con miel, pero se aconseja no empezar a beberla antes de que transcurran veinte minutos de hervor necesarios.

Sólo queda recomendar, más allá de los beneficios expuestos, una consulta al médico de cabecera antes de someterse a tratamientos o ingestas prolongados por cualquier padecimiento de los antes mencionados.