Parque nacional Uluru-Kata: un imprescindible en Australia

Si existe un país con parques naturales sorprendentes, ese es Australia, y el de Uluru-Kata es imprescindible para acercarnos al pasado aborigen de este inmenso subcontinente.

El Parque nacional de Uluru-Kata Tjuta, uno de los imprescindibles en Australia, está situado en el norte del país. El parque, considerado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, tiene una superficie de más de 1.300 kilómetros cuadrados. En él podemos visitar la formación rocosa que le da nombre, Uluru, y a 40 kilómetros de esta, la cordillera sagrada de Kata Tjuta.

36 cimas de roca sedimentaria

Monte Olga, las Olgas o en lengua aborigen, Kata Tjuta "Muchas cabezas", es un grupo de montañas situadas a 470 kilómetros de la ciudad de Alice Springs y a 40 kilómetros del promontorio de Uluru.

 

Son 36 cimas en algo más de 20 kilómetros cuadrados, formadas por granitos y basaltos sobre rocas sedimentarias. El punto más elevado de esta cordillera, es el monte Olga, a 1.066 metros sobre el nivel del mar y a 546 metros sobre la meseta en la que se asienta el Parque nacional Uluru-Kata, un imprescindible en Australia.

 

Para acceder al Parque nacional Uluru-Kata, la forma más directa es el aeropuerto de Ayers Rock, a 55 kilómetros de la cordillera de Kata Tjuta. Si se accede en coche, el trayecto desde Alice Springs es de unas cuatro horas y media. No se permite la acampada en el parque y los horarios varían según las diferentes épocas del año.

Lugar sagrado

Uluru o Ayers Rocks, en Uluru-Kata, es la montaña de arenisca más famosa y fotografiada del planeta. Tiene 348 metros de altura (863 metros sobre el nivel del mar), 9 kilómetros de perímetro y una profundidad de 2500 metros. Su ubicación y su morfología la convirtieron desde antiguo en el lugar sagrado de los primeros aborígenes australianos. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987.

 

Por sus peculiares características geomorfológicas, la montaña cambia de color según la hora del día en que la contemplemos, pasando del gris al rojo más intenso en las épocas de lluvia o al anochecer de los días más soleados.