Pasos a dar para iniciar un negocio editorial

Iniciar un negocio editorial exitoso y prometedor, demanda determinados requisitos legales, pero por sobre todo, se funda en las capacidades personales y de relación.

Iniciar un negocio editorial suele ser una idea innovadora y con futuro. El mismo, se plantea a partir de una serie de pasos legales básicos y requiere de grandes habilidades en cuanto a recursos humanos. Además de los alcances propios de la empresa, tales como impresión, presentación o distribución, se debe asumir un rol fundamental en la selección de contenidos viables.

Requisitos legales

  • Iniciar un negocio editorial posee ciertos requisitos enmarcados en las exigencias de las leyes vigentes, al igual que cualquier otro emprendimiento comercial. Si bien en cuanto a las pretensiones fiscales, no difieren demasiado de los demás comercios, el mundo editorial posee ciertas cláusulas legales propias.
  • Básicamente, las normas impositivas plantean el pago de impuestos normales de cada país, entre los que se destaca el IVA. Luego, las editoriales deben poseer ISBN, un código de barras de identificación, el cual aparecerá impreso en los libros que de ella fluctúen. Finalmente, dentro de los requisitos legales, se ubica el depósito legal, el cual variará su monto de acuerdo a lo establecido por ley en cada país.
  • En cuanto a la infraestructura del local delegado a la empresa, no son muchas las exigencias. Simplemente, se solicitan las medidas de seguridad e higiene habituales, tales como sanitarios correctamente instalados, extintores y los accesorios complementarios.

¿Cómo llevar adelante el negocio?

  • Las editoriales suelen ser empresas de fácil constitución, ya que muchas de las actividades que lleva a cabo pueden ser derivadas a terceros. Por ejemplo, no es necesario contar con imprenta propia, los correctores trabajan en ocasiones de manera freelance o por unidades ingresadas a la empresa, y la distribución de las unidades pueden asignarse a empresas particulares sin mayores inconvenientes. 
  • Sin embargo, entre los obstáculos a sortear en este medio, se encuentra la capacidad personal de discernir entre una buena obra y comercial de otra que no reúne estos requisitos. Para ello es imprescindible que la persona que encabece este negocio, manifieste interés por la lectura de materiales variados, así como que posea la movilidad adecuada en los eventos de presentación y lanzamiento de obras.
  • Al iniciar un negocio de estas características, se debe tener presente que un libro es mucho más que eso para su autor. Por ello, el sector de Recursos Humanos de la empresa debe ser el mejor capacitado. Es desde allí que se tomará el contacto con los escritores y desde donde saldrá una propuesta o, en caso contrario, el rechazo a su obra. En este último caso, la docilidad y capacidad de trato son fundamentales.
  • El mundo editorial es sumamente interesante y dinámico. Iniciar un negocio dentro del mismo puede ser una experiencia única y con proyecciones interesantes de futuro.