Pasos necesarios para atar una corbata

Existen multitud de técnicas para atar una corbata que son muy fáciles y que, con un poco de práctica, podemos llegar a dominarlas para lucir un nudo elegante y bonito.

Aprender a atar una corbata no es tan complicado como parece. Sólo debemos seguir unos sencillos pasos y con un poco de práctica llegaremos a dominar la técnica de forma correcta. Lo ideal sería comenzar por aprender a realizar el nudo Windsor, que es el nudo tradicional e ir avanzando en las técnicas para realizar nudos más complicados como el nudo Americano o el Pratt, también denominado Shelby.

Nudo Windsor

  • Para atar una corbata con el nudo Windsor, comenzaremos por colocar la corbata alrededor del cuello con el extremo fino sobre un hombro y el extremo ancho sobre el otro. Debemos asegurarnos que la etiqueta de la corbata está mirando hacia la camisa y no hacia el exterior. Si tenemos un cuello grande, el extremo fino debe descansar más largo sobre el hombro que el extremo ancho. Por el contrario, si tenemos un cuello delgado, ambos extremos deben tener la misma longitud.
  • Cruzaremos la parte ancha sobre la estrecha cerca del cuello, más o menos a la altura del segundo botón de la camisa. A continuación rodearemos con el extremo ancho el extremo fino, y de nuevo rodearemos con el mismo extremo el cuello de tal manera que ambos extremos queden a los lados del cuerpo.
  • Pasaremos el extremo ancho por detrás del primer nudo y de nuevo la pasaremos hacia nosotros a través del lazo del cuello para hacer un segundo nudo tirando de él. Por último, realizaremos un bucle con el extremo ancho alrededor de los dos nudos realizados e insertaremos el mismo extremo alrededor del único nudo que ha quedado y estiraremos hasta una altura en la que estemos cómodos.

Consejos prácticos

  • Para atar una corbata de manera correcta y lucir un nudo elegante, debemos tener en cuenta algunos consejos prácticos para que nuestro nudo quede bien en cualquier ocasión. Para ello, cuando terminemos nuestro nudo, debemos comprobar que la corbata no sobrepasa la cintura.
  • El nudo debe estar siempre bien ajustado al cuello para impedir que se vea el primer botón de la camisa. Tampoco debe verse nunca el extremo estrecho, que quedará cogido con el ojal que hay detrás del extremo ancho.
  • Es recomendable limpiar las corbatas en seco o llevarlas a una tintorería. De lo contrario corremos el riesgo de estropearlas en la lavadora, ya que la tela de las corbatas es muy delicada. Tampoco debemos guardar en el armario las corbatas con el nudo hecho porque se podría deteriorar la tela con el paso del tiempo. Con la práctica, atar una corbata será cuestión de segundos.